Kórcula qué ver en un día o dos

Qué ver en Kórcula

Si has llegado hasta este post es, probablemente, porque ya hayas escuchado hablar de la isla de Korcula y la ciudad homónima. Si no fuera así y has llegado por casualidad hojeando el blog es, quizás, porque es una de las islas más desconocidas de Europa. Pero acompáñanos a descubrir esta pequeña joya en el Adriático que forma parte de la costa Dálmata.

Qué ver en Kórcula en un par de días

Kórcula un poco de historia confusa

La isla de Kórcula se encuentra a medio camino de Split y Dubrovnik a pocos kilómetros de la línea de costa. Pertenece a un archipiélago muy cercano a la península de Peljesac y esa cercanía a la costa la hizo estar habitada incluso desde hace cinco milenios (III milenio a.C.) cuyos vestigios se han encontrado en cuevas neolíticas.

La primera gran colonización que sufrió allá por el siglo VI a.C. fue la griega, no fue la única porque dos siglos después volvieron a invadirla de nuevo los griegos. En el siglo III a.C. pasó a manos de la otra gran civilización mediterránea, la romana, que derrotaron a los ilirias, tribus que habitaban en la isla.

Vistas de Kórcula
Vistas de Kórcula

Tras la caída del imperio romano permaneció dentro de la provincia bizantina de Dalmacia durante siglos. Su tranquilidad estuvo siempre asediada por los piratas que amenazaban los barcos de mercaderías venecianas que iban y venían hacia sus costas. Uno de los personajes fundamentales de la historia de esta isla es Marco Polo, el veneciano. Sí, sí, como lo lees, el tal veneciano nació en Kórcula que en aquella época, siglo XIII era parte de la República Veneciana ya que años antes del nacimiento Pietro II Orseolo se proclamó Duque de los dalmacios.

En esta época convulsa Kórcula sufrió numerosas batallas navales entre genoveses, venecianos e incluso, en el final del siglo XV aragoneses al mando de las flotas napolitanas del rey Fernando de Aragón. Por desgracia, el siglo XVI trajo una gran mortandad a la isla que quedó diezmada por una peste, no mejoró el final del siglo con las batallas otomanas como la famosa de Lepanto que también tuvo sus ecos en la isa.

Detalles del centro de la ciudad de Kórcula
Detalles del centro de la ciudad de Kórcula

Con el paso de los siglo no dejó de ser colonizada y conquistada. Incluso en el final del siglo XVIII cuando el mismísimo Napoleón conquistó Venecia, Kórcula pasa a manos austro húngaras. Posteriormente pasó a manos francesas y años después fue atacada por los rusos… ¡Pero nadie puede dejar tranquila esta pobre isla! Tras pasar por varias manos cayó bajo el imperio austriaco con el nombre de Curzola – Korzula, sin embargo, en esa época hay un importante sentimiento nacional croata.

Ya en el siglo XX la isla pasó, como toda la zona, por numerosas vicisitudes territoriales, tras la Primera y Segunda Guerra Mundial y, por supuesto, tras la reciente Guerra de Yugoslavia, que se desarrolló en diferentes etapas en los países de los Balcanes. Croacia se declaró como República en junio de 1991 y reconocida en enero de 1992, desde entonces Korcula forma parte de este bellísimo país.

 La ciudad de Kórcula

La ciudad y capital de la isla homónima es Kórcula, que aunque se trata de una ciudad bastante pequeñita, con unos 17.000 habitantes, tiene mucho encanto. Una de las cosas más llamativas es la forma redonda que tiene la localidad, toda ella rodeada de una antigua muralla medieval, por supuesto, que todavía conserva algunos torreones circulares y defensivos. Recuerda mucho el ejemplo de algunas otras ciudades medievales construidas bajo la Republica Veneciana e incluso a Dubrovnik al que tiene una forma similar.

Los imprescindibles dentro de esta ciudad histórica son la Catedral de San Marco y algunos de los palacios como los Arneri, Abbazia…  Una de las curiosidades de esta ciudad amurallada es su planta, en la que hay una calle central que parece ser la que distribuye a las demás que van saliendo como perpendiculares a ella. Esta forma de planta urbana tenía una función fundamental que era la ventilación, en lugares que solían ser húmedos y muy poblados. El centro histórico es realmente muy pequeñito, por lo que lo recorrerás fácilmente en menos de un día.

Qué ver en Kórcula

La catedral de San Marcos es un templo del siglo XV de origen y factura italiana, como no podía ser de otra forma, a cuya torre se puede ascender. Desde allí se tienen algunas de las mejores vistas de la isla, aunque la subida no sea sencillísima ya que la escalera es bastante angosta. En el interior de esta iglesia se cobija una de las obras más importantes de la pintura veneziana Los Tres Santos de Tintoretto. No te la pierdas, está en el altar.

Catedral de San Marco

 

Vistas desde la Torre

Uno de los puntos fundamentales de una visita a la ciudad de Kórcula y a la isla en sí es el Museo de Marco Polo. Está situado en la casa en la que habría nacido este empedernido viajero, aunque probablemente como ha contado Palo en el blog en otras ocasiones, siempre es muy dudosa la continuidad hasta nuestros días de estas casas tan antiguas. Lo que bien es cierto es que hay un museo dedicado a Marco Polo porque nació aquí y como buenas viajeras que somos lo visitamos también.

Entrada al museo de Marco Polo en Kórcula
Entrada al museo de Marco Polo en Kórcula

No te vayas de la ciudad sin visitar el Museo de la isla, situado en el palacio Gabrielis construido entre el siglo XV y XVI. La entrada al museo tiene un coste, actualmente, de 6€. Allí podrás encontrar todas las piezas del pasado greco romano de la isla. Por último, déjate encantar por el centro de esta ciudad, por sus callejuelas y palacios como el de la Abadía (Abbazia), sus murallas y sus torres defensivas. Es un buen lugar para disfrutar del slow travel.

Atardecer en Kórcula
Atardecer en Kórcula

Otras cosas que ver en la isla de Kórcula

Fuimos a Korcula para visitar la capital y también para disfrutar de sus famosas aguas cristalinas. En esta isla croata se pueden encontrar algunas bellas playas con un mar absolutamente transparente. Las playas más famosas son las que se encuentran en el sur de la isla, entre ellas destaca la playa Pavja Luka o Pupnatska luka, ambas de piedra.

La zona de Lumbarda también es muy conocida por sus playas. El pueblecillo de Lumbarda es pequeño, muy tranquilo y en él además se pueden degustar algunos vinos de la zona, ya que hay numerosas vinerías y bodegas que ofrecen degustaciones. Por cierto, si tenéis que probar alguno de estos vinos croatas podéis probar el Plavac Mali (tinto) o el Posip (blanco).

Cristalinas aguas de Kórcula
Cristalinas aguas de Kórcula

Cómo llegar a Korcula

Korcula es una isla y por ende tendréis que llegar a ella en ferry desde Split, Orebic, Rijeka, Zadar, Dubrovnik o incluso, pero esto lo hemos leído, desde Bari en Italia. En el ferry se puede embarcar el coche, si estáis haciendo un road trip. Depende de qué tipo de ferry toméis y de dónde lo toméis podéis desembarcar en uno u otro lado de la isla.

Desde Dubrovnik se tardan unas 2 horas en ferry, mientras que si embarcáis en Orebic sólo tardaréis 15 minutos hasta la ciudad histórica de Korcula (Domince).  Desde Split también se puede tomar un ferry a Vela Luka, la ciudad más grande la isla.

 

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