Visitar el KMSKA de Amberes (Museo Real de Bellas Artes)

Visitar el KMSKA de Amberes (Museo Real de Bellas Artes)

El Museo Real de Bellas Artes de Amberes, el KMSKA, de nombre impronunciable en flamenco (Koninklijk Museum voor Schone Kunsten Antwerpen) reabrió sus puertas a los visitantes a finales de septiembre después de varios años de remodelación y reforma. Gracias a la visita que realizamos con Turismo de Flandes y Bruselas, junto con la Oficina de Turismo de Amberes, conocimos este museo que alberga una fablosa colección de arte flamenco. ¿Nos acompañas a conocer el KMSKA de Amberes?

Visitar el KMSKA de Amberes

Historia del Museo Real de Bellas Artes de Amberes

El Museo Real de Bellas Artes de Amberes, o KMSKA, fue fundado en el inicio del siglo XIX (1810) por el mismísimo Napoleón. Curiosamente los tropas francesas habían llevado a cabo importantes saqueos y expolios en centros religiosos, los cuales quedaron arrasados y, por ello, perdieron la mayoría de sus obras de arte. Muchas de estas obras pictóricas, esculturas, etc., fueron llevadas a Francia hasta que en el año 1810 Napoleon decide fundar una Academia en Amberes con una importante colección de aquellas piezas.

Algunos años después, tras la Batalla de Waterloo, muchas de las obras expoliadas por los franceses volvieron a Amberes, entre ellas un buen número de las obras de Rubens con las que, en la actualidad, cuenta el KMSKA. Un año significativo por su importancia para el museo fue 1840 cuando entran a formar parte 144 cuadros de la colección particular de Florent van Ertborn, entre las que se encontraban artistas como Rogier van der Weyden, Hans Memling o Jan van Eyck.

Las colecciones que se iban formando fueron dando forma a uno de los museos más importantes de Bélgica, con artistas no solo “clásicos”, si no también modernos como Ingres, Cabanle, Antoine Wiertz… Formándose de esta forma un departamento de arte moderno. Esto contribuyó a acrecentar no sólo la colección del museo sino también la importancia del mismo.

 

 

En los inicios del siglo XX el museo consigue un importante impulso gracias al crecimiento de su colección de arte moderno, empujada por la actividad de la familia Franck. La llegada de las Grandes Guerras supuso momentos de emergencia e inactividad del museo. Sobre todo, en el caso de la Segunda Guerra Mundial momento en el que muchas de las obradas tuvieron que ser cobijadas en los sótanos y refugios del museo. Sin embarg, el museo no se libró de los terribles bombardeos que asolaron la ciudad provocando víctimas humanas y daños en numerosas obras de arte. Por desgracia, fueron necesarios bastante años para enmendar todos aquellos daños y devolver su esplendor al Museo.

 

Desde los años 70 el Museo ha llevado a cabo innumerables exposiciones centradas en los grandes maestros presentes en su colección, como Pedro Pablo Rubens en los 70, que fue todo un éxito de público. A esta gran retrosprectiva le siguieron otras muchas, haciendo de este museo uno de los más interesantes de Europa. En el inicio de los años 2000 se puso en marcha un plan de actuación para remodelar el museo, reorganizar su colección y mejorar la distribución del edificio. Aunque no será hasta 2011 cuando se inicien las obras llevadas a cabo por el estudio de arquitectura KAAN y que han dado como fruto la reapertura del museo en septiembre de 2022.

En la actualidad, este gran museo alberga una colección con más de 8.400 piezas, en las que destacan sus pinturas, pero entre las cuales también encontramos estampas, dibujos y esculturas. Además, entre las novedades que presenta la organización de la colección, también encontramos novedades en cuanto a la dispsición de algunas obras contemporáneas que llamarán la atención de cuantos lo visiten.

La colección del Real Museo de Bellas Artes

Una de las primeras cosas que te llamará la atención en este gran museo es la organización de su colección. No se hace de forma cronológica, es decir, teniendo en cuenta la fecha de creación de las pinturas, si no a través de su temática o hilo argumental. Aunque es cierto que hay dos grandes secciones, en la primera planta las obras de los grandes maestros anterioes a 1880, desde el siglo XIV hasta el final del siglo XIX. Mientras que en la planta baja se recoge la obra posterior, centrando el discurso en la obra de James Ensor.

En la primera planta hay varias salas dedicadas a uno de los principales maestros flamencos, Pedro Pablo Rubens. En ellas encontramos algunas de las obras maestras de este gran artista nacido en Alemania pero que pasó gran parte de su vida en la ciudad de Amberes. El Museo está preparando un importantísimo proyecto de restauración de algunas de las obras más célebres del maestro para 2023. Entre ellas se encuentran algunos tesoros como la Virgen entronizada. Pero son muchas las obras que podéis encontrar recorriendo las salas del KMSKA de Amberes como la Adoración de los Reyes Magos de 1624, el Bautismo de Cristo, Minerva venciendo a la ignorancia, el Martirio de Santa Apolonia, etc…

 

La Virgen entronizada junto a Santos de Pedro Pablo Rubens
La Virgen entronizada junto a Santos de Pedro Pablo Rubens

Obras fundamentales de la colección (en mi opinión)

Sea una premisa de este texto, que el KMSKA de Amberes contiene un buen repertorio de obras imprescindibles para la historia del Arte. Sin embargo, en el subjetivo mundo de los gustos y preferencias existen algunas obras que, en mi opinión siempre subjetiva, son realmente extraordinarias. Muchas otras, tendréis que visitarlas directamente en el museo.

La Virgen de Melun (1450, Juan Fouquet)

Muy interesante, sin duda alguna, es la parte dedicada a los maestros o primitivos flamencos, entre los que se encuentran algunas de las obras más excepcionales de la historia del arte europea. Además de estos, hay algunas obras maestras de la pintura europea como la Virgen de Melun, una de las dos partes del díptico homónimo. Esta obra, tan llamativa y cromáticamente exhuberante, llama la atención ya que fue pintada en la mitad del siglo XV por Jean Fouquet, pintor francés, para decorar la capilla funeraria de la Iglesia de Nuestra Señora de Melun. Sin duda, esta llamativa obra con características cromáticas tan llamativas, la palidez y blancura de la Virgen entronizada, el rojo y azul eléctricos de los ángeles, fueron una innovación y ejemplo único en su época.

 

La Virgen de Melun en el Museo de Bellas Artes de Amberes
La Virgen de Melun en el Museo de Bellas Artes de Amberes

 

Tríptico de los Siete Sacramentos (En torno 1450, Rogier van der Wyden)

Este óle de gran formato es uno de los más impresionantes del KMSKA de Amberes es un tríptico dedicado a la interpretación de los Siete Sacramentos que hace uno de los grandes maestros flamencos del siglo XV, Rogier van der Wyden. Las temáticas religiosas con las que copan el mercado artístico en el siglo XV y tanto Jan Van Eyck como Rogier van der Wyden hacen numerosas interpretaciones de los principales temas y argumentos religiosos. En el panel central de este gran óleo se desarrolla la escena de la Crucifixión en el interior de una iglesia, una composición similar a la que vemos en el famoso cuadro del Museo del Prado: El Descendimiento.

El detallismo con el que se trabajan las telas de los ropajes, la gran profundidad que se observa en la composición, el trabajo en los rostros desolados de los personajes y la belleza de los colores han hecho de esta obra uno de los ejemplos más bellos que se conservan de la época en el KMSKA de Amberes.

Detalles de la Crucifixión de Rogier Van der Weyden
Detalles de la Crucifixión de Rogier Van der Weyden

 

El empadronamiento en Belén (1566, Brueghel el Viejo)

En este pequeño recorrido por las obras del KMSKA de Amberes, os acerco otro ejemplo para mí imprescindible por la importancia de su autor: Pieter Brueghel el Viejo. Este precioso cuadro pintado en la mitad del siglo XVI representa a través de un paisaje cotidiano flamenco el Belén de la época de Cristo. En muchas de sus obras, Brueghel, imagina temáticas religiosas ambientadas en paisajes contemporáneos al autor, con representaciones en las que domina el blanco de la nieve, al igual que en su famoso “Los cazadores en la nieve”. En estas obras se representan una infinidad de detalle e imágenes más típicas de la cotidianeidad flamenca que la temática en si que presentan con personajes a la “moda” del propio siglo XVI.

 

 

 

Paisaje con la huida  Egipto (1515, Joachim Patinir)

De nuevo una obra de uno de los autores que, junto con Brueghel, son mis preferidos entre los maestros europeos del siglo XVI. Y al igual que este en la obra anterior, Patinir hace una versión muy original de una temática religiosa como la huida a Egipto desde Belén. En esta revisión el artista Joachim Patinir, que por cierto también vivió un tiempo en Amberes y falleció allí, el desierto palestino se convierte en un paisaje norteño que vendría a representar los bosques y granjas de la zona de los Países Bajos. Sin duda, una obra maestra por el tratamiento que hace de los colores difuminados, el ambiente etéreo y fantasmagórico que se percibe entre las rocas y las montañas. En resumen, una obra maestra de la pintura europea del siglo XVI.

 

 

Aunque estos son algunos ejemplos fundamentales y significativos de la Colección de maestros flamencos del Real Museo de Bellas Artes de Amberes, son muchos los autores cuyas obras se pueden reconocer entre sus salas. Desde los primitivos flamencos como Hans Memling, a los contemporáneos de Rubens, Anthony van Dyck o Brueghel el Joven. Sin olvidarnos de las obras del siglo XIX y XX de artistas tan significativos como Rodin, Rene Magritte, Amedeo Modigliani o Salvador Dalí.

James Ensor en el KMSKA de Amberes

James Ensor es una de las figuras más representativas e importantes de la pintura flamenca del siglo XX, convirtiéndose en uno de los exponentes más importantes del arte europeo de la primera mitad del siglo. Su obra, innovadora y provocadora, se encanja dentro de diversos movimientos de vanguardia con diferentes estilos entre los que destaca el surrealismo y el expresionismo.

En torno a su obra, se disponen autores contemporáneos y otros muchos ejemplos de relaciones temáticas entre distintas épocas, creando un universo único y muy especial en este museo. Entre sus pinturas destacan las que representan figuras enmascaradas, escenas carnavalescas y representaciones coloridas con personajes burlónes, trágicos y con cierto patetismo, todo ello con una pincelada suelta y un cromatísmo dinámico y llamativo. Así, como pintura y eje central de la muestra dedicada a Ensor aparece su famoso Carnaval.

Una de las pinturas más famosas de James Ensor con su temática carnavalesca
Una de las pinturas más famosas de James Ensor con su temática carnavalesca

 

¿Qué te ha parecido nuestro recorrido por el Real Museo de Bellas Artes de Amberes? Sin duda, uno de los mejores motivos para acercarse a esta preciosa ciudad flamenca en la que desde septiebre hay una razón más para una escapada a Amberes.



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