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Cuando pensamos en la Madrid histórica y monumental casi siempre tendemos a imaginarnos una ruta por el Madrid de los Austrias o, incluso, la zona más borbónica con lugares como el Palacio Real. Por supuesto, no se entendería un Madrid cultural sin su multitud de museos. Sin embargo, la historia de Madrid se remonta muchos más allá, a unos siglos que siempre se han interpretado como oscuros y, quizá, son menos conocidos. La Edad Media también dejó sus huellas y rastros en la capital de España y hoy nos vamos de ruta por el Madrid medieval. Una ruta sorprendente que recorre algunos puntos de interés cultural para la ciudad.

Ruta por el Madrid medieval

Madrid durante la Edad Media

La historia de Madrid como lugar poblado ser remonta a época prerromana, cuando aparece el asentamiento de la zona de la actual Catedral de la Almudena. En el siglo IX, en una zona bajo ocupación musulmana es cuando se convierte en un pequeño asentamiento a modo de fortaleza junto al río.  En este pequeño asentamiento se sitúa el posible origen, siempre según algunas teorías, del nombre Mayrīţ precedente de Madrid. La línea defensiva de Madrid no sólo era la propia fortaleza hoy ciudad, sino diversas torres y atalayas en torno a las sierras de Guadarrama y Somosierra.

Esa pequeña fortaleza musulmana se convertiría ya en el siglo X en una población con varias áreas diferenciadas: la Almudina, la Medina y las zonas residenciales. En la zona más alta de Madrid, la actual zona del Palacio, estarían situadas las tropas musulmanas, junto a una especie de alcázar rodeador por una primera línea de muralla. Años después este recinto amurallado se ampliaría a zonas más residenciales, o lo que conocemos como el actual Madrid de los Austrias.

En el final del siglo XI el rey Alfonso VI consiguió arrebatar Madrid a las fuerzas musulmanas, aunque durante los siguientes años hubo algunas acometidas de los ejércitos árabes. Madrid entró a formar parte del Reino de Castilla tras la victoria cristiana en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212).

Plaza de los Carros
La Plaza de los Carros forma parte del entramado medieval de Madrid

 

Durante estos primeros siglos de la reconquista cristiana en Madrid, concretamente en el siglo XII, la localidad fue nombrada Villa, gracias al título recibido en 1123. Un siglo más tarde el rey Alfonso VIII de Castilla le otorga el Fuero, es decir, una serie de leyes que administrarían la vida en la villa. Otro de los acontecimientos fundamentales de esta época medieval fue la celebración de las Cortes de Castilla en 1309. En ellas se reunieron todos los personajes significativos de la política de la época entre ellos el rey Fernando IV.

Durante estos siglos la necesidad religiosa de los cristianos provocó la edificación de algunas iglesias como la de San Ginés o la de Santa Cruz, o monasterios como el de San Martín. La ciudad comenzaba a tener un aspecto de villa medieval con ciertas jerarquías y algunas diferencias sociales entre sus vecinos. Además de cristianos, una creciente élite social que comenzó a construir sus casonas y palacios, existían en madrid grupos sociales minoritarios, judíos y moriscos. Será en esta época a partir del siglo XV cuando se construye la segunda muralla de la ciudad y algunas de sus famosas puertas como la del Sol o la de Santo Domingo.

Torre y palacio de los Lujanes
Torre y palacio de los Lujanes

 

En el final del siglo XV Madrid ya contaba con unos 12.000 habitantes y se había convertido en un importante centro comercial y artesanal. Había zonas dedicadas al comercio y a los mercados, algunos en el interior del cerco y otros extramuros como el de la plaza del Arrabal. Al final del siglo e inicio del XVI comienzan a surgir numerosas fundaciones religiosas como el Convento de Santa Clara, la de la Concepción Jerónima o San Jerónimo el Real. El antiguo alcázar fortaleza musulmana se fue convirtiendo a lo largo de las centurias en una residencia palaciega, hasta llegar a la época de los Reyes Católicos con cierta importancia para los monarcas.

Podríamos decir que es en esta época, en el cambio entre el siglo XV y XVI cuando termina la historia del Madrid medieval y se da paso a un Madrid renacentista convertido en Corte a partir de 1561. Un año en el que Felipe II decide nombrar a la ciudad residencia habitual para él y su séquito, convirtiéndola en una ciudad moderna y centro de su Estado. Pero… ¿Qué podemos ver en Madrid de toda esta historia?

Las murallas de Madrid: la islámica y la cristiana

Para defender la Madrid islámica y, posteriormente, la Madrid Medieval, existieron diferentes cercos de murallas con algunas torres defensivas. Poco queda de estas, pero podemos encontrarl algunos lienzos en diferentes estados de conservación.

De la primera muralla medieval, construida por Muhammad I en el final del siglo IX, podemos ver algunos lienzos en la parte inferior de la Catedral de La Almudena, en el parque de Mohamed I y en la parte inferior de algunos edificios prácticamente ocultos. Esta muralla construida en piedra caliza y cantería de sílex todavía se conserva en esta zona en un estado “aceptable”. De las torres almenadas que estarían en torno a la muralla no quedan restos visibles.  La muralla se fue ampliando en el siglo X por el califa Abd al Rahmman III (Abderramán III) y, posteriormente, tras la consquista cristiana por los sucesivos monarcas.

Madrid medieval muralla musulmana
Restos de la muralla musulmana al lado de la Catedral de la Almudena

 

La segunda cinta de muralla se fue extendiendo poco a poco y en el siglo XII estaría prácticamente amurallada toda la ciudad, quedando en la zona de extramuros algunos barrios y arrabales. La muralla cristiana en esa época tenía varias puertas, de las que no queda nada excepto, si os fijáis en los carteles conmemorativos podéis encontrar la Puerta de Valnadú entre las calles Vergara y Unión (Teatro Real). Poco queda de la propia muralla ya que en los siglos posteriores cuando se asentó la Corte fueron prácticamente demolidas en su totalidad. Los restos de la muralla cristiana se pueden ver en algunos lugares:

  • En la calle de los Mancebos nº 3-5, justo donde se curva la calle, formando parte de un edificio actual.
  • En las calles del Almendro nº 17, la Cava Baja nº 30, calle de la Escalinata, en el sótano de Foster´s Hollywood de la Plaza de Isabel II (Ópera), o en la Plaza de los Carros.
  • En el palacio del Marqués de Villafranca (interior del edificio) en la Calla Don Pedro.
  • Aparcamiento de la Plaza de Oriente, restos de una de las torres de la muralla primero musulmana y luego cristiana.

 

Muralla cristiana en la Calle de Los Mancebos
Muralla cristiana en la Calle de Los Mancebos

Casonas y palacios medievales

No son muchos tampoco los restos de las casas que las primeras élites sociales madrileñas construyeron a lo largo de la Edad Media. Entre los edificios más significativos está el Palacio de los Lujanes, en la Plaza de la Villa, cuya portada todavía guarda el encanto y los elementos decorativos medievales.

El Palacio de los Lujanes es uno de los edificios más antiguos de la ciudad, aunque sufrió diferentes reconstrucciones y modificaciones a lo largo del tiempo. El inicio de la construcción se remonta a los primeros años del siglo XV, de cuya época es la torre principal y elemento más llamativo del conjunto. La construcción se realiza en estilo mudejar, para ser una residencia principal y se decora con diferentes elementos en sus puertas. La parte original de la fachada, la más antigua, es el arco de herradura que se sitúa justo en la parte derecha del edificio y que daría paso al hospital de La Latina. La portada principal, también de la época, aunque con más modificaciones, es una entrada gótica con el escudo de la familia Luján.

Fachada medieval del Palacio de los Lujanes
Fachada medieval del Palacio de los Lujanes

 

La Casa del Pastor fue un edificio principal en el Madrid medieval que desapareció completamente en los años 80. El edificio medieval tuvo cierta importancia ya que se considera que fue la sede del primer Ayuntamiento de Madrid y que ya existía cuando en el inicio del siglo XVI se abrió la calle de la actual calle de Segovia. La Casa del Pastor tenía adosada en una de sus paredes la fuente de los Caños Viejos, que hoy se encuentra justo al lado del edificio y del escudo más antiguo de Madrid.

Es precisamente ese escudo el elemento distintivo y lo único que queda de aquel edificio medieval. Sin embargo, no vamos a mentir aquí, el escudo no es medieval, sino que pertenece al siglo XVII, momento en el que se adosó al antiguo edificio. Es la representación más antigua de la osa y del madroño, en el centro, enmarcados por una hornacina ciega y protegidos con la corona real.

Escudo de la Casa del Pastor en la Calle Segovia
Escudo de la Casa del Pastor en la Calle Segovia

 

Otro de los edificios más antiguos de Madrid es la llamada Casa de Cisneros que se encuentra en la calle del Sacramento. Cierto es que no se puede definir como un edificio medieval, si no ya renacentista porque se construye en los años 30 del siglo XVI. Tiene en su parte posterior, la que da a esta calle, una bonita portada con arco de medio punto y escudos, un friso decorativo con estcudo y angelotes y una venta también decorada. La fachada principal a dia de hoy fue la trasera en el siglo XVI, asoma a la Plaza de la Villa y en la actualidad pertenece al Ayuntamiento.

Las iglesias medievales y sus restos

En el Madrid medieval, como hemos comentado anteriormente, hubo numerosas edificaciones religiosas y fundaciones de tipo conventual y monacal. El devenir del tiempo y los diferentes acontecimientos, entre ellos el paso de las tropas francesas o las remodelaciones urbanísticas de la ciudad, hicieron que la mayoría de estos lugares de culto desaparecieran. La actividad constructiva fue tal que en el Fuero de Madrid ya aparecen citadas 10 parroquias diferentes.

Dos de las iglesias más antiguas de Madrid todavía tienes partes en pie. Una de esllas es la de San Nicolás de Bari, cuyo origen pudo estar en una mezquita musulmana y cuya torre mudejar es del siglo XII. El resto del edificio medieval prácticamente desapareció y fue rehecho en el siglo XV y posteriormente modificado y restaurado en el XIX.

La Iglesia de San Pedro el Viejo habría sido construida en la época del monarca Alfonso XI y es la iglesia medieval que mejor se conserva. El elemento principal del edificio es la torre mudéjar que todavía hoy se puede ver y fotografiar. En aquel Madrid medieval incluso la construcción de este edificio se vio rodeado de cierta magia y leyenda, ya que, según cuentan la campana se habría instalado sola en lo alto de la torre.

Iglesia y torre de San Pedro el Viejo
Iglesia y torre de San Pedro el Viejo

 

No queda apenas nada de la Iglesia de San Miguel, San Justo y San Pastor, situada en pleno centro del Madrid Medieval y hoy convertida en una magnífica Basílica de fachada imponente. Tampoco queda mucho de la escultura medieval de la época, sin embargo, si os acercáis a la Capilla del Obispo (Capilla de Nuestra Señora y San Juan de Letrán). Es un ejemplo único, ya que no hay más iglesias góticas en Madrid (época Reyes Católicos). Además de su estructura, planta y decoración gótica tiene algunos restos escultóricos del siglo XVI.

Basílica de San Miguel
La actual Basílica de San Miguel, antiguo templo medieval

Calles y rincones del Madrid medieval

No quedan muchos rincones del Madrid medieval por los que podamos pasear en esta ruta. Una de las calles más antiguas, al lado justo de la calle de la Pasa, es el Pasadizo del Panecillo. Aunque es un pasaje privado que va desde La Pasa a la Basílica de San Miguel, es una de las travesías más antiguas de Madrid.

Muy cerca de este callejón, están la Plaza del Conde de Miranda con el convento de  Las Carboneras y la estrecha Calle del Codo. Todas ellas están en el entorno de la Plaza de la Villa, donde, como ya hemos comentado, está el Palacio de los Lujanes. Quedan muchos vestigios del Madrid medieval en los nombres de las antiguas calles y plazas, aunque sólo sean un recuerdo. La Plaza del Alamillo, la de la Paja (donde está la Capilla del Obispo), la de Los Carros (donde se situaba la Puerta de los Moros), las Cavas Alta y Baja o el Arco de Cuchilleros, son algunos de los lugares que recuerdan la Madrid más antigua.

Entre el entramado medieval de Madrid jugaba un papel importante la judería. Estaba situada en la zona del alcázar, cerca de la actual Cuesta de la Vega. En el siglo XIV los judíos tuvieron que dispersarse y ocupar diferentes lugares en la ciudad, pero en el final del siglo XV volvieron a ser reagrupados, hasta el momento que fueron expulsados de España. De la judería de Madrid no queda ningún resto.

Plaza del conde de Miranda
Plaza del conde de Miranda, en el siglo XV ya existía una carbonería que daría origen a Las Carboneras

 

No son muchas las huellas del Madrid medieval que podemos visitar, sin embargo, sí que se puede realizar esta pequeña ruta histórica por calles, murallas e iglesias. ¿Conocías estos rincones madrileños? Madrid es una más de las villas históricas de la Comunidad y merece la pena una visita.

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