Las 12 villas históricas de Madrid

¿Os habéis preguntado alguna vez por qué hay algunos pueblos o ciudades que ostentan el título de “villa“? En la Comunidad de Madrid tenemos un buen número de este tipo de municipios que, básicamente, se diferencian de otros por algunos privilegios propios concedidos normalmente por los monarcas. Las villas históricas de Madrid son 12 lugares imprescindibles y escapadas perfectas cerca de la capital. Nos vamos de ruta por las 11 villas históricas calificadas como tal y una más, la Villa y Corte.

Qué son las villas históricas de Madrid

El concepto de villa, según la RAE, identifica ciertas poblaciones diferenciándolas de otras como aldeas o pueblos. Estas diferencias son fundamentalmente de derechos y privilegios de sus habitantes y territorios frente a otras localidades.

RAE

Villa: 2. f. Población que tiene unos privilegios con los que se distingue de las aldeas y lugares.

Si algo caracteriza a las villas históricas de Madrid, es el elemento cultural y el patrimonio arquitectónico y artístico que atesoran. La mayoría de estas localidades han sabido mantener cierto sabor tradicional y su singularidad gracias, en parte, a la que consiguieron el título de villa siglos atrás. Las “Villas de Madrid” son un conjunto de localidades que tienen una serie de características comunes, a estas, yo le he sumado la villa de Madrid capital. En los últimos años, la Comunidad de Madrid ha querido identificar estas villas, dándole el apelativo a aquellas localidades que atesoraban una serie de características:

  • No tener más de 20.000 habitantes.
  • Se un localidad histórica.
  • Tener un importante patrimonio cultural, ser un Bien de Interés cultural y fomentar el turismo a través de sus redes sociales, páginas web o concejalías de turismo.
  • Estar localizado dentro de una zona de interés turístico como las Sierras de Guadarrama, Norte u Oesta y Las Vegas.

El conjunto de Villas de Madrid como programa turístico se inició hace algunos años y englobaba 6 municipios: Buitrago de Lozoya, Chinchón, Colmenar de Oreja, Navalcarnero, Nuevo Baztán y Rascafría. En 2019 llegó el segundo impulso a este recurso turístico y se añadieron el resto: Manzanares el Real, Patones, San Martín de Valdeiglesias, Torrelaguna y Villarejo de Salvanés.

Buitrago del Lozoya

Buitrago de Lozoya, además de ser uno de los pueblos medievales más bonitos de Madrid, es uno de los lugares con más riqueza y cohexión social. El entorno en el que se enmarca Buitrago, a los pies de la Sierra de Guadarrama, hacen de este uno de los sitios más interesantes de la Comunidad de Madrid. En la visita a Buitrago nunca puede faltar el recorrido por la muralla medieval (del siglo XI y visitable en la parte superior), el Castillo de los Mendoza y la iglesia de Santa María del Castillo.

No te pierdas el maravilloso museo dedicado a la obra de Pablo Picasso, una colección cedida a Buitrago gracias a la donación de Eugenio Arias, barbero del artista y oriundo de la villa. Por supuesto, las actividades al aire libre en el entorno de Buitrago son otro de los atractivos para visitar esta villa.

Buitrago de Lozoya una de las villas históricas de Madrid
Vistas casi primaverales de Buitrago de Lozoya

Chinchón

Otra de las villas históricas de Madrid más famosas y conocidas es Chinchón. Conocido gracias a su magnífica plaza porticada cuenta con algunos otros atractivos. Ciertamente, la de Chinchón es una de las plazas más emblemáticas de la Comunidad de Madrid y, probablemente, gracias a ella, esta villa fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1974. El título de villa fue concedido a Chinchón en el siglo XV, gracias a la intercesión de Enrique IV.

Aunque la famosa plaza sea lo más conocido de esta bonita villa, hay otros lugares de interés que no te deberías perder, entre ellos el convento de las Clarisas, el antiguo convento de los Agustinos (s. XVII) que hoy es el Parador, la Iglesia Parroquial o la torre del Reloj. Por desgracia, el Castillo de los Condes de Chinchón no es visitable, aunque también te puedes acercar a visitarlo por fuera.

Colmenar de Oreja

No muy lejos de Chinchón se encuentra este Conjunto Histórico declarado también Bien de interés Cultural. Uno de los edificios más significativos de la villa es el castillo de Oreja, una construcción erigida de forma estratégica para el control de la zona del río Tajo y cuya posesión fue muy disputada en la época de la Reconquista entre árabes y cristianos. Los restos de este castillo se sitúan en la actualidad en la provincia de Toledo, pero pertenecieron históricamente a este municipio.

En el casco urbano de Colmenar de Oreja encontramos, sin embargo, una bonita e histórica Plaza Mayor reconocible por su arquitectura castellana porticada muy similar a otras cercanas. No te pierdas la iglesia parroquial de Santa María la Mayor, de origen medieval fue totalmente modificada a lo largo del siglo XVI y posteriormente, tras la Guerra Civil española. Original, sin duda, la visita al museo de Ulpiano Checa, ilustre vecino de la villa y uno de los artistas más importantes del siglo XIX madrileño.

Manzanares El Real

Otra de las villas históricas de Madrid es el municipio de Manzanares El Real, conocidísimo por su famosos castillo de los Mendoza.  El castillo de Manzanares es el lugar que más patrimonio e historia atesora en la localidad, además, es el castillo que mejor se conserva de toda la Comunidad de Madrid. Visitar el Castillo de Manzanares es la mejor opción si visitas esta villa, por ejemplo, con niños, ya que hay actividades adaptadas para ellos.

La ubicación de Manzanares hace que sea perfecto para realizar rutas de senderismo y para entrar en contacto con la naturaleza. Se encuentra en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y a los pies de la famosa “Pedriza“. ¿Aún no has visitado esta zona? La Pedriza es una montaña formada por riscos con formas muy peculiares gracias a la actuación del agua y el viento a lo largo de los siglos.  Es uno de los lugares más concurridos de la sierra de Madrid y tiene, incluso, un centro de visitantes con horarios e instrucciones para la visita.

Navalcarnero

Esta pequeña ciudad, que en su origen fue parte de la provincia de Segovia, atesora momentos históricos tan interesantes como una boda real. La boda del rey Felipe IV y Mariana de Austria dio lugar, por el agradecimiento del monarca, a la concesión del título de “villa real” para Navalcarnero en 1649. Desde entonces la villa histórica gozó de cierto reconocimiento económico y comercial. En la actualidad Navalcarnero forma parte de las villas históricas de Madrid gracias a su patrimonio cultural, monumental y artístico y a la recuperación que se ha hecho por parte de las instituciones.

Uno de los lugares más bellos de la villa es la plaza de Segovia, un bonito ejemplo, de nuevo, de arquitectura castellana con la originalidad del color en las fachadas de la plaza. La plaza fue, no hace muchos años, declarada Bien de Interés Cultural. No te pierdas el Ayuntamiento, el edificio más antiguo de la plaza, erigido en el final del siglo XVI y donde actualmente se sitúa la oficina de Turismo. Si te gusta el vino en Navalcarnero hay un Museo del vino en el que se encuentra una bodega del siglo XIX, ejemplo de las muchas que existen en la localidad. Navalcarnero es un lugar genial para comer y beber en sus bodegas históricas, su gastronomía centrada en las carnes asadas todavía está muy presente en la esencia de la villa.

Nuevo Baztán

Nuevo Baztán es para mí una de las villas históricas de Madrid más bonitas, además, ha entrado en 2021 a formar parte de los pueblos más bonitos de España. Es uno de mis sitios preferidos de la Comunidad de Madrid por el impresionante proyecto que se llevó a cabo para su ejecución. Esta villa fue fundada en los primeros años del siglo XVIII por Juan de Goyeneche con la intención de crear un concepto de “ciudad” nuevo, con fábricas, talleres y residencias para los obreros. Por supuesto, no faltan en Nuevo Baztán una gran iglesia dedicada a San Francisco Javier y un palacio para el navarro.

Así, con este enorme proyecto se designo al mismísimo Churriguera para que diseñase este magnífico conjunto. En la actualidad este pequeño pueblo dispone de un Centro de Interpretación en el que se explican los elementos fundamentales para conocer este proyecto y la creación de las fábricas textil o de vidrio. Además, también se pueden hacer visitas guiadas por el palacio y la iglesia en la que te explicarán la importancia de este proyecto tan interesante. No te pierdas las callecitas de las zonas residenciales, un pueblo pequeñito pero totalmente encantador.

Qué ver en Nuevo Baztan
Nuevo Baztan

Patones

Entre las villas históricas de Madrid se encuentra el bellísimo Patones. Es, probablemente, una de las localidades más pequeñas y escondidas de este grupo de villas históricas, sin embargo, es una de las más encantadoras. Patones es un precioso conjunto arquitectónico de casas construidas en pizarra oscura, muy similar a la de los pueblos negros de Guadalajara. Patones de Arriba fue declarado Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés cultural en 1999 por la belleza de su arquitectura y por estar enclavado en plena Sierra Norte.

Si quieres visitar Patones lo mejor es que dejes el coche aparcado en Patones de Abajo, el pueblo aledaño construido en el siglo XX, y subir caminando durante unos 20 minutos. La caminata merece la pena y así evitarás los problemas de aparcamiento que tiene la parte superior de este pueblito. Alrededor de Patones se encuentran varios lugares de interés turístico y patrimonial como el Pontón de la Oliva una gran presa construida en 1851 y que en la actualidad está en desuso. Muy cerca también, uno de los lugares más singulares de la Comunidad, la cueva del Regerillo, Bien de Interés Nacional desde mital del siglo XX. En la actualidad está cerrada al turismo para preservar el valor histórico de sus pinturas.

Rascafría

Rascafría es, junto con Patones, una de las villas históricas más pequeñas de Madrid. Su origen hace de esta localidad una de las más antiguas de la Comunidad, ya que se remonta a la Edad Media y la época de la reconquista. En el final del siglo XIV se construye el edificio de la Cartuja de Nuestra Señora de Santa María del Paular, el más importante de la zona y a las afueras (un par de kilómetros) de Rascafría. Desde entonces la villa quedó ligada a la monarquía castellana y estuvo bajo su protección hasta bien entrado el siglo XIX.

El monasterio de El Paular es el lugar imprescindible en la visita a Rascafría. Aunque las primeras obras se inician en 1390 en el siglo XV y XVI tuvo importantes intervenciones arquitectónicas con maestros de la talla de Juan Guas, que trabajaba en Manzanares el Real o Rodrigo Gil de Hontañón, que trabajará en Segovia, Salamanca o Alcalá. Este precioso ejemplo de arquitectura gótico-flamígero y renacentista en la actualidad tiene una parte de hotel que se puede visitar y reservar. Hay otros lugares interesantes en Rascafría como el Puente del Perdón, una construcción renacentista que hubo de rehacerse en el siglo XVIII. Otro de los principales atractivos de la visita a Rascafría es su entorno natural privilegiado en la sierra de Guadarrama y en las faldas de Peñalara. Las lagunas de Peñalara, el Parque Natural de la Cumbre ofrecen a los amantes de la naturaleza una escapada perfecta.

San Martín de Valdeiglesias

Nos encanta San Martín de Valdeiglesias, no sólo por ser una de las villas históricas de Madrid, sino porque es la cuna de numerosos vinos. Dentro de los vinos de Madrid, San Martín tiene su propia subdenominación de origen por la gran calidad de estos, por lo que si, como yo, te gusta la enología y el enoturismo este es un destino perfecto. No sólo del vino viven las villas históricas y no por ello fue nombrada tal. San Martín de Valdeiglesias, situado en la zona de la Sierra Oeste, muy cerca del famoso y concurrido embalse de San Juan, es un lugar ideal para el turismo histórico y patrimonial.

Elemento fundamental en cualquier visita a San Martín es el castillo de la Coracera, un gran edificio medieval construido por el Condestable de Castilla, Don Álvaro de Luna, en torno a 1434. En este bonito castillo se han ido acometiendo diferentes fases de restauración que han permitido la bella estampa que hoy se puede disfrutar en la villa. No te pierdas las vistas desde la Torre del Homenaje de este magnífico castillo.

Torrelaguna

Torrelaguna es otra de las villas históricas de Madrid que sorprende por lo poco conocida que es. Cuna del Cardenal Cisneros no hace mucho hablamos sobre ella en un post dedicado a esta bonita localidad. Lo más interesantes de la ciudad para la visita es la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, una ejemplo único de arquitectura del siglo XVI en Madrid. Sin embargo, no es la única construcción de la época ya que ese siglo fue fundamental para el patrimonio artístico y cultural de Torrelaguna. Son numerosos los ejemplos que de edificios de la época como el Pósito (o almacén de grano), el Ayuntamiento, el Hospital de la Santísima Trinidad, varias iglesias y monasterios y algunas casas nobiliarias.

Todavía hay algunas huellas del origen medieval de esta villa, como los puentes que cruzan el pequeño río de Matachivos y algunos restos de la muralla. Todo este potencial patrimonial permitió que en 1976 se declarase a Torrelaguna como Monumento Histórico Artístico. Psss psss, según cuenta la leyenda, no sólo fue lugar de nacimiento del Cardenal Cisneros, sino lugar de residencia de insignes personajes madrileños como Santa María de la Cabeza y su esposo, San Isidro Labrador, en el siglo XII. ¿Cómo te quedas?

Calles de Torrelaguna
Calles de Torrelaguna

Villarejo de Salvanés

Villarejo de Salvanés, la última de las 11 villas históricas de Madrid, es una localidad poco conocida y poco turística en la actualidad. Sin embargo, poseyó un importante castillo fundamental para el control de las embestidas árabes durante la reconquista y que a día de hoy todavía conserva su gran Torre del Homenaje. Por supuesto, la torre es visitable y en su interior encontrarás un centro de Interpretación

Villarejo de Salvanés es, además, Conjunto Histórico desde 1974 gracias a su patrimonio monumental: la Casa de la Tercia, el Antiguo hospital del siglo XVIII, su lavader del Pozo Marcos, el Convento de Nuestra Señora de la Victoria… El lugar más original es la Casa de la Tercia (o casa de la Encomienda), una de las sedes de la Orden de Santiago en la que se administraba y se gestionaban los impuestos de la Encomienda Mayor de Castilla. No te pierdas el Museo dedicado al Cine, el cual alberga una gran colección de cinematógrafos.

 

Madrid, Villa y Corte

Madrid ciudad no forma parte de este conjunto de Villas históricas de Madrid, ya que no cumple los requisitos. Sin embargo, me parecía injusto no nombrar a la más importante de todas las villas madrileñas, sede da la corte y hoy capital de España. El centro de Madrid todavía conserva hoy parte del patrimonio monumental de aquella villa que se convirtió en sede de la Corte y capital, gracias a la intervención del rey Felipe II en 1561.

El nombramiento de Madrid como Villa fue mucho antes, en concreto en 1202 cuando el rey Alfonso VIII le concede el título y un fuero con ciertos privilegios pero también obligaciones. Son muy pocas las huellas que quedan de la villa medieval de Madrid, de sus murallas, adarves y plazas. Algunos restos medievales son:

  • Partes de las murallas tanto árabe como cristina en diferents zonas de la ciudad como la Catedral de la Almudena o la calle de los Mancebos.
  • Algunos signos y escudos de la arquitectura de la época, entre ellos la Casa del Pastor (el más antiguo) o la Casa de los Lujanes.
  • Las iglesias de San Pedro el Viejo o la Capilla del Obispo.
  • La torre mudejar de San Pedro el Viejo (San Pedro el Real o la iglesia de la Paloma).
  • Las calles del entorno de la Plaza del Conde de Miranda, la Calle del Codo, la Calle de la Pasa o el Pasadizo del Panecillo.

En resumen, Madrid la villa y corte, todavía conserva algunas huellas de su pasado medieval, muy poco conocido pero que forma parte de su idiosincrasia como ciudad histórica.

Las villas históricas de Madrid
Las villas históricas de Madrid y villa histórica de Madrid

 

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