Sitios que no deberíamos haber visitado nunca
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Sitios que no deberíamos haber visitado nunca

Con este llamativo titular seguro que he conseguido atraer vuestra atención. Tengo que decirte que no será lo que parece y que tan sólo se trataba de un gancho para que llegaras al blog. En este artículo no os vamos a contar los peores sitios que hemos visitado, ni haremos una crítica a sitios que no nos han gustado, probablemente sea todo lo contrario. En estos tiempos en los que se decía “Vamos a salir mejores” y después de ver como esta máxima no se cumplía ni se cumplirá, en un momento histórico en el que además de una pandemia unos señores disfrazados con cuernos entran en el Capitolio de Estados Unidos… Justo ahí, se nos ocurre hablar de aquellos sitios que hemos visto que nunca deberíamos haber visitado porque nunca deberían haber existido. ¿De qué estoy hablando? De lugares históricamente terribles, que deberías conocer, pero que nunca deberían haber tenido un lugar en la historia ni deberían repetirse jamás.

Muchos de estos lugares están ligados a la Segunda Guerra Mundial, la persecución y genocidio de los judíos en Europa, otros a atentados terroristas y los hay, incluso, asociados a la terrible devastación natural. Todos ellos, son lugares que hemos visitado pero no nos hubiera gustado que no existiesen. En ellos no nos hemos sentido viajeros, hemos dudado de la condición humana y hemos sufrido, en cierto modo, el dolor de estar en un lugar que no debería existir.

Sitios que no deberíamos haber visitado nunca

Monumento a los judíos asesinados en Europa en Berlín

A lo largo y ancho de Europa hay varios memoriales y monumentos a los judíos asesinados durante el Holocausto. El de Berlín es uno más de ellos, no sé si el más grande, porque realmente es muy extenso, pero no el único. En ciudades como Viena, Budapest o Praga, hay numerosos lugares conmemorativos por las víctimas de este momento histórico tan terrible. Entre ellos el Museo del Holocausto de Budapest o el Museo Judentplatz en Viena.

El Monumento de Berlín es un gran espacio sembrado con más de 2.700 monolitos de hormigón de diversos tamaños. La organización del espacio y de estas estructuras pretende crear cierta confusión y caos al visitante, incomodidad ante el lugar en el que está. Este gran monumento es un lugar incómodo que quiere representar de forma simbólica el holocausto y el recuerdo a las víctimas judías.

Centro de Documentación sobre el Nacionalsocialismo en Colonia

Un lugar impactante, sin duda, es el Centro de Documentación del Nacionalsocialismo en Colonia. Este museo es una interesantísima visita y recorrido por la historia de la II Guerra Mundial, en un edificio abrumador que fue la sede central de la Gestapo. El museo está organizado en las plantas superiores con documentación sobre diferentes momentos y procesos históricos y una cárcel en la parte baja.

Realmente la parte inferior te deja totalmente aterrado, es uno de los sitios que no deberíamos haber visitado nunca porque en él se llevaron a cabo torturas de prisioneros y ejecuciones. Los pasillos, las celdas, los patios de ejecución suponen una regresión a un pasado cercano imposible de olvidar y que recuerda mucho a otro museo similar que visitamos el Cuartel de la KGB en Vilna.

Cuartel general de la KGB en Vilnius

El Museo de la Ocupación de Vilnius (Vilna) se encuentra en el edificio que fue el antiguo cuartel general de la KGB. Es un lugar igual de terrorífico que el cuartel de la Gestapo. En este caso, fueron los prisioneros lituanos del comunismo los que pasaron por torturas y ejecuciones en los muros de este terrible edificio.

La exposición permanente de este museo recorre diversos pasajes de la historia de Lituania: la II Guerra Mundial y la ocupación alemana, cuando el edificio fue parte de las dependencias de la Gestapo y la posterior ocupación del Ejército Rojo y la KGB. En la actualidad, el museo pretende dar a conocer las terribles consecuencias de los extremismos, las luchas de la resistencia lituana y, posteriormente, la liberación e independencia del país.

Sala 600 de los Juicios de Nuremberg

¿Por qué incluyo la famosa Sala 600 entre los sitios que no deberíamos haber visitado nunca si en ella se llevaron a cabo los Juicios de Nuremberg? Evidentemente el proceso de Núremberg fue necesario tras la II Guerra Mundial, pero nunca hubieran sido necesarios de no llegar a aquella contienda. En esta preciosa ciudad alemana se llevaron a cabo los Juicios durante 218 y a estos se dedica el edificio del Memorial Nüremberg Prozesse.

Además de la sala, que en sí no tiene nada de particular más allá del contenido histórico, se puede ver este museo histórico con documentos, audios, grabaciones, etc. que reflejan todo lo vivido durante el largo proceso de Núremberg.

La Casa de Ana Frank en Ámsterdam

La casa de Ana Frank es, probablemente, uno de los lugares que más me ha impresionado visitar y, por supuesto, uno de los sitios que no deberíamos haber visitado nunca. Aparentemente, en su exterior, es una casa como todas las demás del centro de Ámsterdam, una casa bonita dentro de un conjunto típico de residencias holandesas. En su interior, sin embargo, la famosa “casa de atrás” encierra los terribles dos años que pasó la familia de Ana entre 1942 y 1944 cuando tuvieron que esconderse junto a la familia van Pels y Fritz Pfeffer.

Me sobrecogió mucho la visita a esta casa museo en la que se recogen diferentes aspectos no solo de la historia nazi, audiovisuales y los textos de Ana, sino también la vida cotidiana de los escondidos en la casa. Sin duda, para mí, el punto más conmovedor de la visita es atravesar la estantería que escondía la “casa de atrás” y que da paso al encierro de aquellas familias. Por desgracia, en agosto de 1944 los oficiales de la Gestapo entraron en la casa y se llevaron a las escondidos a campos de concentración.

Fábrica de Oskar Schindler en Cracovia

La visita a la Fábrica de Oskar Schindler en Cracovia me recordó mucho a la de la casa de Ana Frank. En Europa, por desgracia, muchos de los sitios que no deberíamos haber visitado nunca están ligados a la historia del holocausto nazi y la II Guerra Mundial. Oskar Schindler fue un empresario con cierta relación con las SS como informador. Gracias a esta relación con los nazis, tuvo la posibilidad de “contratar” como mano de obra a algunos de los judíos que trabajaban en campos de trabajo cercanos a Cracovia como Plaszow. El contacto con estos trabajadores hizo que Schindler empezase a entender cómo funcionaban aquellos campos de trabajo y que el trabajo en su fábrica podría ser una salida ante la muerte de muchos de aquellos judíos.

Los trabajadores de su fábrica se libraban así de la muerte en los campos de concentración, algo que fue capaz de hacer con más de 1200 personas. En la actualidad la fábrica se puede visitar como un gran centro museal que se centra en la ocupación Nazi entre los años 1939 y 1945. Es un lugar conmovedor, con una exposición permanente con documentos, objetos cotidianos y de guerra, reconstrucciones, etc. que nos evocan uno de los momentos más terribles de nuestra historia reciente.

National September 11 Memorial & Museum en Nueva York

Un lugar terrible que he tenido oportunidad de visitar en dos ocasiones es el Memorial del 11 de septiembre en el World Trade Center de Nueva York. En 2004 lo visité cuando todavía estaban realizándose los trabajos de desescombro y limpieza de la zona, cuando simplemente era un solar. Y unos años después, en 2018, cuando pude visitar el gran monumento conmemorativo de uno de los atentados más impresionantes de la historia de la Humanidad.

El terrible suceso del 11 de septiembre en Nueva York y distintos puntos de Estados Unidos nos puso de frente al problema del terrorismo islámico que sigue, hoy en día, aterrorizando al mundo. El Memorial ocupa el solar donde se encontraban las dos Torres Gemelas, es decir, la Zona Cero del atentado. El diseño está formado por dos grandes huecos a modo de piscina, exactamente donde estaban las torres, rodeados por un bosque de árboles y con los nombres de las víctimas del ataque. Otro más de los sitios que no deberíamos haber visitado nunca.

Campo de concentración de Auschwitz

No puedes irte de Cracovia sin visitar el famoso campo de concentración de Auschwitz. No, no estoy loca, hay que visitarlo, aunque sea el lugar más terrible que he visitado en mi vida. Probablemente no visitaré ningún otro campo de concentración, pero creo que hay que conocer nuestra historia y vivir lo mal que se pasa sólo visitando estos lugares. No puedo ni imaginar cómo era la vida allí, entrar en los barracones de madera donde se amontonaban personas como si fuesen ganado, con el frío entre sus huesos, sin apenas comida, en condiciones de trabajo extremas y, todo ello, para simplemente, esperar la tortura y la muerte.

Auschwitz es uno de los sitios que no deberíamos haber visitado nunca porque nunca, absolutamente nunca, debería haber existido. La visita a Auschwitz es en realidad la visita a un conjunto de 3 campos principales (Auschwitz I, Auschwitz II – Birkenau y Auschwitz III – Monowitz) junto a los que se encontraban otros más pequeños. Las fotos de los diferentes momentos de la historia en el campo, de los judíos apresados y torturados, los objetos de la vida cotidiana, los enseres de los prisioneros, las cámaras de gas, los trenes de los deportados… todo el conjunto de esta visita es una de las peores experiencias que hemos tenido en nuestros viajes.

 

Pompeya y Herculano

Ciertamente son dos de los sitios que no deberíamos haber visitado nunca. En este caso no por culpa de la acción del hombre ni de nada provocado por la voluntad humana, sino por culpa de una catástrofe natural. La erupción del volcán Vesubio, en el año 79 d.C. provocó uno de los desastres históricos que más atractivo turístico ha tenido durante los últimos años. Realmente, tanto Pompeya como Herculano son dos lugares únicos que merece la pena visitar por su magnitud y, sin embargo, las sensaciones cuando las visitas son impresionantes. Las dos ciudades, sepultadas bajo un manto de ceniza, detuvieron su ajetreada vida en un instante.

Pompeya es enorme y maravillosa, en ella puede encontrar grandes avenidas con sus aceras, sus pasos elevados para los peatones, casas nobles, villas aristocráticas, tabernas e incluso casas de citas. Por supuesto no faltan los templos, mercados y lugares de reunión, es sencillamente impresionante. No menos impresionante es Herculano, cuyas dimensiones son más modestas, pero no su magnificencia. No puedo por menos que recomendar la visita a ambos, no sabría por cuál decidirme.

Calles de Pompeya sin gente
Calles de Pompeya sin gente

 

Hay muchos otros sitios que no deberíamos haber visitado nunca, incluso algunos en España, como el Valle de los Caídos en Madrid, las cárceles y salas de tortura de la Inquisición, etc… Tantos lugares con un pasado histórico terrible que no debería haber sucedido y que no deberían estar entre nuestros recuerdos viajeros. Estos los están, merecen ser visitados y conocidos, pero nunca repetidos.

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