La alfarería tradicional en Alba de Tormes

Alba de Tormes, municipio histórico y principal entre los de la provincia de Salamanca, guarda entre sus piedras algunos oficios artesanales que han ido cayendo en el olvido. La alfarería tradicional fue uno de los referentes de la producción de esta villa, pero con el paso de los años y la incursión de nuevos materiales, fue desapareciendo. La tradición de crear objetos de la vida cotidiana en barro, tan importante durante algún tiempo, se convirtió, sin embargo en un oficio casi olvidado con una producción dedicada exclusivamente a la decorativa. Así, la bonita artesanía albense sustituyó los platos, vasijas o barreños por objetos que, en la actualidad, decoran muchas casas salmantinas.

La historia de la alfarería en Alba de Tormes

La alfarería ha sido una de las actividades tradicionales habituales en la provincia de Salamanca desde el principio de los tiempos. Su desarrollo se inicia en épocas tan lejanas como las de los pueblos íberos y la época de dominación romana.

Son muchos los lugares en la provincia en los que se desarrollaba una producción prácticamente regional con influencias extremeñas. Poco a poco, estas elaboraciones “caseras” van teniendo cierto peso en algunas localidades, como es el caso de Alba de Tormes y otras ciudades como La Alberca, Béjar, Ciudad Rodrigo.
El principal foco de producción de objetos de barro se encuentra en Alba de Tormes, lugar donde perdura este tipo de ejecución tradicional hasta bien entrado el siglo XX.

Tanto es así, que a mediados del siglo XX en Alba de Tormes se contaban más de 20 talleres o alfares en los que se producía de manera habitual. En los años sesenta y setenta empieza a decaer la fabricación de cacharros de barro y en el final de los setenta ya solo se cuentan 5 o 6 alfares. La llegada de la producción masiva de objetos y de otros materiales como los plásticos hace mella en la elaboración de estos elementos cotidianos y la alfarería albense se va convirtiendo en meramente decorativa. En nuesto siglo solo existen dos o tres alfares que producen piezas de forma tradicional.

El proceso de la producción en los alfares

El proceso de producción de la alfarería tradicional en Alba de Tormes es, básicamente, un tratamiento y elaboración completamente manual, en el que el trabajo del alfarero es fundamental.

Lo principal, antes de comenzar la elaboración de objeto alguno, era buscar la tierra que se iba a utilizar y prepararla para conseguir el barro necesario para la producción. Por supuesto, la elaboración de ese barro también era manual y tradicional.

Se realizaba una mezcla de tierras de los campos, conocidos como barreros, y se trasladaba a una especie de pozo, pilas, donde se mezclaba la tierra para unirla. En esos pozos se batía con agua de forma incisiva hasta que se producía una especie de líquido fino que además de batirse se pasaba por un filtro o tamiz.

Ese líquido barroso se colocaba, o coloca todavía hoy, en la pila, en la que por evaporación, tras más o menos una semana, iba quedando un limo gran calidad con el que trabajar fácilmente por ser bastante elástico. Cuando días después el barro estaba listo se llevaba a los talleres, este barro estaba compuesto de dos tipos, uno más flojo y otro más fuerte, necesarios para el manejo y flexibilidad de los productos. La producción se realizaba de forma manual, colocando el barro sobre el torno y trabajando para darle forma con las manos del alfarero. Las formas se igualaban, poco a poco, con esas manos y la habilidad del alfarero que va subiendo el barro e igualándolo con el “tacón” una especie de cuña de madera que ayuda a ir finalizando la obra. Para afinar el objeto se utilizaba la “pelleja”, es decir, un trozo de cuero que permitía al artesano dar un toque final a la obra.

Objetos Museo de Alfarería de Alba de Tormes Objetos cotidianos de la alfarería albense 

Posteriormente, llegaba el trabajo de cocción del barro en los hornos que estaban instalados en cada uno de los alfares. Por supuesto, el proceso de cocción era importantísimo, para ello el barro tenía que tener unas cualidades que permitían que no se rompiese en este último paso fundamental. El hecho de que fuera un barro fino en el que no hubiera aire, por ejemplo, permitía que la cocción se desarrollara completamente.

En este proceso también había momentos para la decoración, aunque lo habitual era hacer piezas de caracter más cotidiano, como pucheros para cocer los guisos, platos, vasijas, botijos, etc. La parte decorativa llegará, sin embargo, mucho más cerca de nuestros días.

La alfarería en la actualidad

El oficio de la alfarería en Alba de Tormes fue transmitido de padres a hijos convirtiéndose durante años en el motor económico de muchas familias de la villa. Los alfares eran, incluso, un elemento dinamizador de la vida albense, que sirvió para dar a conocer la localidad en muchos otros puntos de la región. Pero además de ser un lugar de producción de objetos cotidianos también dieron lugar a verdaderos artistas que consiguieron hacer de este oficio tradicional un verdadero arte decorativo, expresión personal y símbolo de todo un pueblo.

Museo de Alfarería de Alba de Tormes

El uso de nuevos materiales y la introducción de la fabricación masiva de objetos cotidianos, como decíamos, empujó a los alfareros de Alba de Tormes a un cambio en la producción de sus piezas. Estos objetos pasaron a ser piezas decorativas en las que se imponía la estética a la funcionalidad, llenándose de filigranas y elementos ornamentales. De esta forma, la expresión tradicional del maestro alfarero se convierte en un auténtico arte decorativo con elementos incluso fantásticos y con una elaboración y bellezas exquisitas.

De este arte tan propio de la alfarería actual albense, se llenan las casas salmantinas y algunos museos. Tal es el interés de estos objetos que en los últimos años el Ayuntamiento de Alba de Tormes ha querido dar un impulso a la alfarería como artesanía y mostrarla a través de un museo dedicado totalmente a ella.

El museo de Alfarería de Alba de Tormes

El Museo de la Alfarería de Alba de Tormes está situado en la Iglesia de Santiago del Municipio. El templo es un magnífico ejemplo de arquitectura románico mudejar, uno de los mejores de la provincia, por lo que ya sólo el contenedor merece una visita. Además, la Iglesia de Santiago de Alba de Tormes es Bien de Interés Cultural, datada en el final del siglo XI e inicio del siglo XII.

Iglesia de Santiago en Alba de Tormes Exterior de la iglesia de Santiago en Alba de Tormes
 

El Museo de Alfarería se pone en marcha en 2019 para reivindicar y dar a conocer el oficio de la alfarería tradicional de la villa. A ella se dedicaron, como hemos visto, muchas familias albenses y su pervivencia fue fundamental para la economía y el comercio en la localidad.

El museo hace un recorrido, a través de un vídeo, por la historia y la producción de barro en Alba de Tormes, que permite contextualizar y dar una idea al visitante de la importancia de la alfarería. En las vitrinas se exponen algunas piezas fundamentales para entender esta tradición que se convirtió en arte, por ello vemos tanto objetos cotidianos como los más decorativos y elaborados gracias a la filigrana.

La filigrana albense es el elemento decorativo más interesante de esta colección, en la que los botijos y vasijas se convierten en verdaderas obras de arte. Las filigranas se van superponiendo dando formas que se inspiran en elementos florales o animales que presentan formas muy similares a las que encontramos en la naturaleza. Entre el repertorio de obras del Museo de Alfarería de Alba de tormes encontramos ejemplos de varios tipos, cerámicas vidriadas, otras pintadas, algunas de gran tamaño con miles de piezas de filigrana.

Sin duda, visitar el Museo de Alfarería es un buen complemento a toda la oferta cultural de Alba de Tormes, con lugares tan interesantes como el Torreón del Castillo de los Duques de Alba, las iglesias románicas de San Juan y Santiago, el Monasterio de San Leonardo o la iglesia de las Madres Isabeles.

Museo alfarería de Alba de Tormes

¿Dónde y cuándo? Horarios del Museo

La Iglesia de Santiago y el Museo de Alfarería de Alba de Tormes se encuentran en la calle Hospital s/n.

El horario para la visita es de martes a domingo: de 12 a 14 h y de 16:30 a 18:30 h.

Precio de la entrada:

  • General: 1,5€
  • Grupos y reducida: 1€

Conjunta: (Castillo + Museo Alfarería):

  • General conjunta: 4€
  • Reducida conjunta: 2,5€

Paloma Lucas
Un blog de Palo

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