Top diez de ciudades italianas
Europa

Mi top diez de ciudades italianas

Ya está aquí Paloma con sus filias y obsesiones para hablarnos, una vez más y como si no hubiera suficientes post sobre el país, de Italia y todo lo que le gusta. Lo siento, tengo debilidad por este país y, teniendo en cuenta que ya hace un año que no voy, desde el viaja a Nápoles y sus alrededores y, teniendo en cuenta también, que normalmente una vez al año siempre disfruto el país transalpino… ¡dejadme ponerme nostálgica y pesada! En fin, a lo que vamos, hoy os voy a contar mi top de ciudades italianas y por qué me gustan. ¿Te animas a leerlo aunque sea un poquito más de los de siempre?

Mi top diez de ciudades italianas

Aunque este sea el típico artículo de diez ciudades italianas que hay que visitar porque son muy bonitas, es también un punto de vista de una super enamorada de Italia y que, después de haber vivido casi cinco años allí, a lo mejor os puede dar alguna información peculiar sobre ellas. Hay ciudades conocidísimas, otras no tanto, algunas impresionan de inicio, otras encantan con solo imaginárselas, todas diferentes, con algunos elementos de unión y otros tantos que las diferencias.  Empezamos de “menos” a más, por llamarlo de alguna forma. Vaya por delante que no conozco todas las ciudades italianas, me quedan algunas como Trieste o Treviso por el norte, Lecce en el sur y Peruggia y Urbino en el centro. Pero, entre las que conozco, que son unas 50 pues ya tengo para hacer un ranking, siempre susceptible de cambios y mejoras.

 

10. Siena la ciudad medieval

Hace muchísimos años que no visito Siena, la Toscana, aunque me gusta muchísimo, es una de las regiones que menos conozco de Italia y me queda mucho por disfrutar y ver. Siena es una de las ciudades medievales más encantadoras de Europa, con calles estrechas y empedradas flanqueadas por altos edificios que se mantienen en pie desde hace siglos. Sería obvio decir que es imprescindible pasar por su famosa Piazza del Campo, donde cientos de estudiantes se sientan a tomar una cerveza, yo también lo hice, qué gustazo de sitio para una birra Moretti y un trozo de pizza. En la plaza se recrea año tras año el Palio, una competición medieval que engalana la ciudad gracias a las luchas entre “Contradas“. Si tenéis oportunidad de visitarlo es maravilloso, pero también los preparativos y la vida de estos “equipos” medievales, con sus cenas y sus fiestas.

De Siena, sin duda, lo que mejor recuerdo son las vistas panorámicas desde algunos puntos de la ciudad como la Basilica de Santa Maria dei Servi o el Orto de’Pecci. Te quitan la respiración.

9. Nápoles la ciudad diferente

Nápoles es una de las ciudades más sorprendentes en Italia. Lo tiene todo de la tradición, de la gastronomía, del arte y, a la vez, es totalmente distinta a todo lo que hayas visto en el páis. Nápoles es rara, diversa, única, atípica, inmejorable, extraordinaria. Tuve muchas reticencias hasta que fui, había pasado en alguna ocasión pero nunca había pisado sus calles, probado sus productos y visitado sus rincones. Quizá no sea una ciudad apta para viajeros impresionables o turistas despistados que sólo ven lo bello en la superficie. Nápoles va más allá, es bella en su interior también.

Por supuesto, mi lugar preferido en Nápoles es en lo alto del Vómero, en la Cartuja de San Martino: el mirador que da hacia el Vesubio y el mar. Es un lugar mágico en el que se funden la tierra y el mar, el volcán y las islas del Golfo de Nápoles, el cielo azul y los colores brillantes del agua, no puedo describir como me sentí justo hace un año en aquel mirador.

 

8. Pavía la ciudad universitaria

Le acabo de quitar el título a Bolonia, pero es que Pavía tiene un rincón muy importante en mi corazoncito. Allí pasé casi tres años de mi vida, encontré el amor, hice muchos amigos y disfruté de la vida universitaria desde un punto de vista diferente. La Universidad de Pavía es una de las más importantes del norte de Italia, junto con Padova o Bologna. Concentra edificios históricos bellísimos como la Sede centra, con sus infinitos patios y claustros o el antiguo Hospital hoy reconvertido en departamento de Artes, donde tuve la suerte de investigar. Una de las cosas que más me llamó la atención de Pavía fueron sus colegios universitarios, los antiguos y los modernos. Los antiguos son edificios espectaculares que todavía hoy cuentan en sus estancias con estudiantes y los modernos juegan un papel fundamental en la dinamización de la ciudad.

Si vas a Pavía, además de visitar su Ponte Coperto, su Castillo o sus preciosas iglesias románico lombardas, tienes que dar un paseo por la Universidad y sus edificios históricos. No te pierdas los colegios Borromeo o Ghislieri, impresionantes edificios barrocos que explican muy bien la importancia de lo académico en la ciudad. Por cierto, mi colegio, aunque no histórico, era el mejor, sin duda ninguna: Cuore Cardano!

 

7. Palermo la ciudad saporita

Palermo es una ciudad para tomarla como una granita al limone, a cuchadaritas, despacio para que su amargor no supere su dulzura. Porque esta ciudad genera un sin fin de emociones

¡Qué ciudad! Me parafraseo a mí misma porque creo que las palabras que utilicé hace un par de meses en el post sobre esta ciudad explican muy bien mis sentimientos hacia Palermo. Es una ciudad caótica, extraña, sorprendente y explosiva. Algunas de sus calles son como si a Milán le hubiera caído una bomba, así, desastradas y poco cuidadas, sin embargo, su centro histórico deja entrever todo lo que debió ser Palermo años atras, su riqueza y su potencia arquitectónica, su belleza escondida entre piedras hoy ajadas por los años y el tiempo. Palermo tiene mucho de árabe y de Mediterráneo y eso me gusta, tiene grandes avenidas con palacios y estrechas callejuelas como si se tratase de una medina.

Quizá Palermo sea “fuerte” para conocerla de inicio, probablemente no te la aconsejo para tu primera vez en Italia, sin embargo, es absolutamente encantadora y a mí me fascinó. Lo mejor, sin duda su arquitectura y su gastronomía, creo que en pocos sitios de Italia comerás mejor que en Palermo: pescados, pastas, cuscús… ¡Me entran ganas de llorar! Si tuviera que elegir un lugar de Palermo probablemente sería alguna de sus plazas, la de Santo Domingo, con la terraza de la Rinascente y unas preciosas vistas, la de Santa Ana, tan televisiva o la de la Marina pero sólo el edificio de Gulú (vaya usted a saber porque tengo ese lugar guardado en mi retina).

Iglesia de Santa Ana en Palermo
En la plaza de Santa Ana vive la familia protagonista de la serie La mafia uccide solo d’estate

6. Venecia la ciudad joya

A Venecia no hay que explicarla, la archiconocida ciudad de los canales atrae año tras año a miles de turistas que pasan el día como si se tratase de un parque temático sin fijarse en los detalles que la hacen única. Venecia es mucho más que su belleza externa, esa que todos vemos, Venecia tiene algunas calles poco transitadas y lugares que las masas no visitan y en las que uno se siente solo y pequeño ante la inmensidad de su belleza. Hay dos lugares que me encantan en Venecia, bueno, en realidad hay muchos más, pero dos lugares poco conocidos que me gustan mucho: el patio del Palacio del Bovolo donde se encuentra la escalera Bovolo Contarini y la zona del Ghetto Ebraico.

La escalera del Bovolo es una escalera monumental en el palacio Contarini que da a un pequeño patio “de vecinos” totalmente escondido del turismo de masas. En los últimos años se ha convertido en la imagen de las joyas desconocidas de Venecia y además se puede visitar. Desde lo alto de la escalera hay unas vistas increíbles. El Ghetto me impresiona por su historia y por todo lo que esta encierra, en él calles estrechas, sinagogas y un museo de la cultura judía en la ciudad.

Carnavalen Italia

5. Siracusa la ciudad mediterránea

Siracusa es una de las ciudades más bonitas de Sicilia y, por supuesto, de Italia. Parta de su belleza se genera a partir de un hecho tan dramático como el gran terremoto de 1.693 que la dejó prácticamente destruida. Este hecho generó una actividad constructiva posterior que la convirtió en una preciosa ciudad barroca salpicada de espléndidos edificios. Sin duda, la isla de Ortigia es la parte más encantadora de la ciudad, llena de pequeñas vías y callejuelas que se envuelven de tonos dorados en la caida del sol. Siracusa tiene mezclas tan únicas como que un templo del siglo VI a.C., el de Atenea, se encuentre dentro de la propia catedral.

Siracusa es una mezcla en todo su ser, el paso de culturas y pueblos fue dejando huellas que todavía se conservan, tanto en la zona del parque arqueológico a Ortigia. Si tuviera que elegir un lugar en Siracusa, sin duda, os recomendaría la plaza de la Catedra con la iglesia de Santa Lucia alla Badia, me parece espectacular para cenar y disfrutar del atardecer.

Paloma en Siracusa
En Siracusa, allá por el año 2001

4. Turín la ciudad elegante

Turín es una de las ciudades más desconocidas de Italia, no entra en los grandes recorridos turísticos ni de sur a norte, ni por el norte en sí. Sin embargo, tenía que entrar en este top diez de ciudes italianas porque tanto Turín como su provincia merecen una visita por su historia y su elegancia. Cuando llegué a Italia hace 20 años Turín era una ciudad gris, industrial y poco visitada. Sin embargo, el último año que viví en Italia, lo hice en la provincia de Turín y la mayoría de mis fines de semana los pasaba en la ciudad disfrutando de su cultura, espectáculos, restaurantes.

Para mí Turín es una ciudad tranquila para ir disfrutando en diferentes momentos y etapas, sin prisas, porque como os he dicho pasaba muchas tardes allí. Por supuesto, hay grandes lugares que uno no se puede perder en Turín como el Museo del Cine en la Mole Antonelliana, con un ascensor que impresiona, el Museo de arte egipcio o la Piazza del Castello y sus edificios más importantes. Turín es muy elegante en su diseño y su arquitectura, Via Po y la plaza Vittorio Veneto son espectaculares, al menos a mí me lo parecen, pero no dejes de visitar el lado contrario de la ciudad Piazza Statuto. A mí, me recuerda mucho a algunas plazas de París y me transporta al siglo XIX. ¡No te pierdas el borgo del Parco Valentino, es una recreación moderna, pero es muy cuco!

3. Matera la ciudad escondida

He contado por activa, pasiva y haciendo el pino, que me enamoré de Matera hace un par de años cuando la conocí y así sigo. Matera es una ciudad totalmente distinta a todo lo que vais a ver en Italia y, podría decir, en Europa. No sé si encontraría un simil o una comparación con esta ciudad porque realmente es única. Matera se construye en torno a sus “Sassi” dos barrios en excavados en la roca, horadados por el tiempo y la vida. No creo que haya en el mundo un lugar como este, una decadencia en la que se mezclan la humildad y la pobreza de siglos atrás, con la belleza de un auténtico belén viviente. Matera es mágica, romántica y evocadora como pocos lugares en el mundo,

Para mí, visitar Matera durante dos días, disfrutar de su atardecer entre roca, de sus callejuelas iluminadas en un tono dorado y de sus vistas desde los miradores, fue una experiencia “religiosa“. Realmente me encantó y es uno de los viajes que más he disfrutado en mi vida. Es una ciudad para el slowtravel, para disfrutar caminando sin prisas entre sus piedras, para sentarte en una escalera sin más y para probar algún buen restaurante como L’Antica Credenza (que bien me trataron!).

Paloma en Matera
Paloma en Matera

2. Verona

Verona es una de las ciudades más bonitas de Italia y a la que los turistas le dedican menos tiempo. Probablemente se queda entre Venecia y Milán en los recorridos y se pasa por alto la maravilla que es. Verona cuenta con un patrimonio romano maravilloso, con restos como la Porta Borsari, el anfiteatro de L’Arena o el teatro romano. Vestigios medievales como el gran castillo Scaligero y el puente sobre el río Adige, palacios renacentistas y plazas bellísimas como la de las Hierbas. El turismo en general se queda en pasar por el anfiteatro, ver un par de plazas y visitar el balcón de Julieta y, sin embargo, pierde gran parte de la belleza de esta ciudad no visitando lugares tan mágicos como Castel San Pietro, desde donde las vistas de la ciudad son impresionantes. Este top diez de ciudades italianas tiene mucho de sentimental y de lo que he vivido en cada una de ellas, Verona, no podía dejar de ser una de las más importantes en el ranking.

Piazza delle Erbe en Verona
Piazza delle Erbe en Verona

Para mí, Castel San Pietro es un lugar inolvidable, de este sitio tengo los recuerdos más románticos de mis viajes y estancias en Italia. Las vistas son increíbles, con el Puente de Piedra a los pies y las torres veronesas despuntando en una ciudad de una belleza inigualable. Verona es una ciudad magnífica, ella bastaría para pasar un fin de semana sensacional, pero si además tienes unos días su provincia es increíble. El lago de Garda, las zonas vinícolas Bardolino, Soave, Custoza; la zona de las colinas o las montañas del Monte Baldo son un montón de magníficos lugares para visitar.

 

Paloma en Verona, top diez de ciudades italianas
Vistas desde Castel San Pietro, cuando las cámaras no eran digitales

1. Roma

Esto sí que es un sorpresa ¿cómo no os iba a aconserjar visitar Roma? En el top diez de ciudades italianas no puede faltar la capital y el motivo es que lo tiene todo. Pues sí, aunque sea uno de los lugares más turísticos de este planeta, está, sin duda, en mi top diez de ciudades italianas. Roma lo tiene absolutamente todo, es la “Grande Bellezza” como se titula la película de Paolo Sorrentino. Es la número uno por miles de razones, las evidentes que todos sabemos, el arte y la cultura que atesora, sus calles y monumentos, la vida en sus vías… Pero también por otros muchos motivos, es una ciudad perfecta para comer, para amar, para rezar como si fueses la propia Julia Roberts en la película. Y es que yo creo que todo esto lo he hecho en Roma, porque Roma es la mejor para todo ello.

De Roma me gusta todo, hasta la emoción de que te puedan robar en un autobús, ¡ojo con los carteristas! Pero a parte de esas pequeñas contrapartidas, Roma es la más bella, la única. No tengo espacio en este post para todo lo que os recomendaría en Roma, como comer en una de las vinotecas cerca de Piazza Spagna, pasear por la Piazza Navona, subir al Templete en lo alto de Trastevere o cenar con las vistas más espectaculares al Coliseo. No os perdáis las vistas desde ese templete o desde el parque del Pinccio, un jardín entre colinas con las panorámicas más espectaculares de la ciudad. Si de vistas hablamos a mí también me gustan mucho las que hay desde Piazza de Spagna y las de la Piazza del Quirinale, que para mí tiene algo especial.

Palo en Roma delante del Coliseo
Palo en Roma delante del Coliseo

Hay tantas ciudades italianas que me gustan que, cuando he llegado al final del post, he pensado, ¿pero cómo puedo solo nombrar un top diez de ciudades italianas? En el blog he escrito sobre muchas y me encantaría hacer un mini resumen sobre ellas, pero son tantas que os íbais a aburrir. ¿Coincidimos? ¿Cuál crees que me falta en este top 10 de ciudades italianas?

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