Visitar Palermo
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Visitar Palermo (Italia) qué ver en 3 o 4 días

Palermo es una ciudad para tomarla como una granita al limone, a cuchadaritas, despacio para que su amargor no supere su dulzura. Porque esta ciudad genera un sin fin de emociones, no todas positivas sobre todo al conocerla. Hace muchos años que conozco Sicilia, la primera vez que estuve fue en 2001 y, sin embargo, había tardado en conocer su capital. Cuando llegamos a Palermo me sorprendí imaginando estar en una Milán arrasada por las bombas de alguna ignota guerra. Pero más tarde, con el paso de las horas y los días, fui descubriendo y saboreando sus rincones deliciosamente construidos entre barroco y normando, disfrutando de la luz de las teselas doradas de sus mosaicos que iluminan las miradas de sus habitantes y deleitándome con sus sabores a pistacho y limón fresco. Palermo, la ciudad de las iglesias y palacios barrocos, de los mercados astrosos y las calles desvencijadas, de la playa en la lontananza modernista, de los buenos ratos. Hoy te cuento por qué visitar Palermo, una guía muy personal sobre una ciudad que me apasiona.

Guía para visitar Palermo

Un poco de historia

La historia de Palermo se remonta al siglo VIII a.C. cuando es fundada gracias a la actividad comercial que los fenicios llevaban a cabo en el Mediterráneo. Después de ellos pasaron por la ciudad Griegos, quienes le dieron el nombre de Panormus y romanos ya en el siglo III a.C. tras el fin de la Primera Guerra Púnica.

El Imperio Romano dominó Sicilia durante algunos siglos hasta que tanto la región como la ciudad quedaron bajo el dominio bizantino. Será en esta época cuando Sicilia se divida en dos grandes regiones “prefecturas” que llegaron incluso a estar en guerra. Pero esta ciudad de culturas recibió la oleada árabe en el siglo IX, quedando así una parte de Sicilia en manos de los árabes, otra en manos de bizantinos y sarracenos. Durante este dominio musulmán la ciudad se convirtió en una de las más importantes del Mediterráneo consiguiendo una gran influencia comercial y cultural que le aportó innumerables huellas arquitectónicas y, por supuesto, tradicionales.

Después, en el siglo XI, llegaron los normandos en su lucha contra los musulmanes y tomaron tanto Palermo como posteriormente toda Sicilia. ¡Qué mezcla de culturas! Una magnífica mezcla que dio lugar a un estilo artístico único que solo se puede ver en Palermo y sus alrededores: la arquitectura normanda. Un compendio de arte musulmán híbrido con arte bizantino que se refleja en palacios, catedrales y capillas que son imprescindibles para conocer y visitar Palermo.

Catedral de Palermo
Catedral de Palermo

Pero no fueron los últimos en llegar a Palermo, tras su vuelta medieval al Santo Imperio Germánico, paso por manos del francés Carlos de Angiù. Poco después en el siglo XV comenzó a formar parte del Reino de Aragón. Y es que, amigos, Sicilia también fue española durante varios siglos integrada en la corona española al igual que Nápoles, con el que se unificó ya en el siglo XVIII. Palermo perdió poco a poco su importancia en favor de Nápoles y no fue esta precisamente su época más dorada. Este hecho, sentirse bajo el “yugo” napolitano, llevó a la ciudad a revelarse contra la corona en la mitad del siglo XIX, poco antes del Risorgimento italiano (1860).

Tras este episodio histórico italiano Palermo se convirtió de nuevo en ciudad principal y capital de la isla. Este esplendor duró hasta la Segunda Guerra Mundial durante la cual sufrió graves daños en las oleadas de la invasión de los Aliados. Desde entonces Palermo ha sabido recuperar muchos de sus edificios, sus tradiciones y su alegría, convirtiéndose no solo en la capital de Sicilia sino en una ciudad única en Italia.

Qué ver en Palermo

Si nunca has estado en Palermo te recomiendo que pases varios días en la ciudad. Es imposible visitar Palermo en 1 día, nosotros le dedicamos tres y medio. Al igual que en Sicilia no basta ni una semana ni 10 días, en Palermo no puedes pasar solo uno. Palermo es una ciudad bastante grande, tiene un patrimonio interesante y otras muchas cosas que disfrutar, por ello me parece una buena recomendación visitar Palermo con calma.

Ruta por el Palermo árabe normando

Uno de los principales atractivos de Palermo es la arquitectura normanda. Se trata de un estilo único en el mundo fruto de la mezcla de culturas normanda y árabe que se encontraron en este punto del Mediterráneo. El estilo normando tiene sus principales sedes en Palermo, Monreale y Cefalú. Hay algunos otros ejemplos menores en Catania, Maara del Vallo, Castelvetrnoa. Sin embargo, Palermo cuenta, gracias a este estilo, con varios lugares Patrimonio de la Humanidad. Si quieres descubrir las características del estilo normando tienes que visitar varios lugares:

Capilla Palatina (1130-1140) del Palacio de los Normandos

El Palacio de los Normandos, hoy sede de la Asamblea de la región de Sicilia, esuno de los ejemplos más significativos de la arquitectura normanda. Además de un precioso patio que distribuye el complejo y de una sala museal en la que se realizan diversas muestras, lo imprescindible en el conjunto es la Capilla Palatina.

Esta maravillosa capilla palaciega construida en torno a 1.130 para el culto privado del rey. Se trata de un pequeño templo con planta de basílica con tres naves divididas por columnas y arcos de medio punto sobre columnas decoradas con una suntuosidad única. Los mosaicos representativos recorren las paredes y el ábside de esta joya con numerosas figuras religiosas. En el altar mayor un gran Cristo Pantócrator que llama la atención de los visitantes. Sin duda, es un lugar que deja con la boca abierta.

Interior de la capilla Palatina de Palermo
Interior de la capilla Palatina

Iglesia de San Giovanni degli Eremiti (1130-1148)

La iglesia de San Juan de los Eremitas fue construida en la misma época que la Capilla Palatina sobre los restos de un templo pagano anterior. La iglesia es un pequeñísimo templo de una sola nave con un ábside central. Lo más interesante, desde mi punto de vista, son las cubiertas con grandes cúpulas semiesféricas que parecen conectadas entre sí y que le dan un aspecto tanto exterior como interior muy representativo.

Alrededor de la iglesia hay un precioso jardín en el que se encuentra el antiguo claustro del Monasterio que acompañaba a esta iglesia. No dejes de visitarlo porque es una delicia, sobre todo si no hay mucha gente. El claustro con arcos de medio punto sobre columnas conjuga elementos del arte románico y el arte árabe.

Paloma en Palermo
Paloma en el Claustro de San Juan de los Eremitas

Catedral de Palermo

El exterior de la catedral palermitana es uno de los ejemplos más espectaculares de la arquitectura normanda con algunos elementos posteriores introducidos en el siglo XV. Por lo tanto, este magnífico edificio tiene varias fases constructivas, la primera en la última parte del siglo XII con elementos claramente arabiantes y una gran segunda fase en mitad del siglo XV con la introducción del gótico aragonés. El interior nada tiene que ver con lo que encontraremos enel exterior, se trata de una transformación barroca realizada en la mitad del siglo XVIII y que, personalmente, no me gustó tanto como el exterior del edificio.

La planta de la catedral es una típica cruz latina con tres naves divididas por pilastras. El interior de esta catedral alberga las tumbas reales de algunos emperadores italianos como Enrquie VI, Federico II o Ruggero. Por supuesto, también puedes visitar el Tesoro de la Catedral, con numerosos objetos litúrgicos y algunas joyas reales. La Catedral dedicada a la Virgen de la Asunción forma parte del Conjunto de edificios Patrimonio de la Humanidad junto con la de Cefalú y Monreale.

Castillo de Zisa

Fue nuestra primera parada en Palermo y está un tanto alejado del centro histórico y del conjunto del Palacio de los Normandos y la Catedral. Se trata de un edificio destinado a ser la residencia real durante las épocas de verano y fue construido en 1.165, la misma época que el resto de edificios. Estructuralmente y exteriormente es muy similar a lo que vemos en la Iglesia de San Cataldo, una cierta sobriedad estructural a modo de gran caja y sin apenas decoración. Una de las cosas que ha perdido este conjunto es el jardín, en la época de su construcción se concibió como un lugar de recreo con amplios estanques y fuentes.

El interior es otro mundo, es un ejemplo bellísimo de arquitectura civil en el que la decoración árabe sorprende en cada una de las estancias. En algunas de estas salas, como la de la Fontana (fuente) hay ricos mosaicos con escenas de caracter profano como la caza. El mosaico es uno de las características más típicas de la decoración bizantina que en este edificio se mezclan con otros elementos arabizantes como mocárabes.

Exterior del castillo de Zisa en Palermo
Exterior del castillo de Zisa

Castillo della Cuba

Otra de las obras normandas que puedes encontrar en Palermo es este poco conocido Castillo o Palacio de la Cuba. ES un poco posterior a este ya que se construye en el final del siglo XII bajo el reinado de Guglielmo II. La estructura exterior es muy similar a la de Zisa, un gran cubo con poca decoración con varios niveles de vanos abiertos y ciegos. El inerior similar también en cuanto a la ornamentación arabizante. Está bastante alejado del centro e, incluso, del de la Zisa, pero puedes visitarlo si vas a las Catacumbas de los Capuchinos.

Puente del Almirante (dell’Ammiraglio)

Dentro del conjunto de edificios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO se encuentra esta obra tan desconocida. Se trata de una obra de ingeniería civil construida en torno a 1.132 (siglo XII) y es uno de los pocos restos que se conservan de este tipo. Llama la atención la mezcla de arcos de medio punto y de arcos apuntados que recuerdan mucho a la arquitectura del norte de África.

Iglesia di San Cataldo (1154)

La iglesia dedicada a San Cataldo es una joya situada en pleno centro de la ciudad, muy cerca de Piazza Pretoria. Se trata de un pequeño templo con una planta rectangular a modo de caja con tres naves cubiertas con tres grandes cúpulas semiesféricas rojas sobre la nave central. El interior recuerda mucho a algunos ejemplos de arquitectura románica propia de la época medieval en la que se construye, con la originalidad de esas cúpulas externas tan llamativas.

Iglesia della Martorana (“Santa Maria dell’Ammiraglio”, 1143)

Se encuentra al lado de la Iglesia de San Cataldo aunque parece escondida bajo un exterior barroco el interior es una auténtica maravilla normanda. Esta pequeña iglesia destaca por la decoración, similar a lo que vemos tanto en la Capilla Palatina como en la Catedral de Monreale. Otro de los elementos más bellos del conjunto es la torre exterior con cuatro cuerpos super puestos con motivos rómánicos y arabizantes. Es bellísima y única.

Exterior de la Iglesia de San Cataldo y de la Torre de la Iglesia de la Martorana
Exterior de la Iglesia de San Cataldo y de la Torre de la Iglesia de la Martorana

 

El barroco palermitano: iglesias y plazas

Las ciudades sicilianas tiene un importantísimo patrimonio artístico de estilo barroco. En Catania ya recorrimos algunos de los principales monumentos de esta época, pero otras muchas ciudades como Noto, Ragusa o Scicli conservan edificios bellísimos de este estilo. En Palermo a lo largo del siglo XVII se comienza una transformación urbanística y arquitectónica que dio lugar a numerosos edificios tanto civiles como religiosos.

La Piazza dei Quattro Canti de noche
La Piazza dei Quattro Canti de noche

Los Cuatro Cantos

Caminando por las calles de Palermo es fácil encontrar una gran cantidad de estos bellos ejemplos arquitectónicos. Sin duda, en una ruta barroca no puede faltar la plaza de I Quattro Canti, o lo que es lo mismo Piazza Vigliena. Se trata de un perfecto octógono con cuatro maravillosos edificios simétricos en el cruce de Corso Vittorio Emanuele y Via Maqueda. No es la única de este tipo en italia existen “Cuatro Cantos” en Roma, le Quattro Fontane y también en Catania. La de Palermo es realmente bellísima y en ella se agrupan algunos palacios nobiliarios de la época pertenecientes a diversas familias. En uno de esos laterales está la iglesia de San José de Teatinos (Giuseppe dei Teatini) una de las más espectaculares del barroco palermitano. Su interior abigarrado y suntuoso no deja indiferente al viajero con sus mármoles decorativos, grandes frescos y numerosos altares en sus capillas.

Piazza Pretoria

Muy cerca de los “Cuatro cantos” se encuentra Piazza Pretoria, uno de los rincones con más encanto de Palermo, sobre todo de noche, para mi gusto. Se trata de una enorme fuente monumental del final del siglo XVI en el centro de la plaza, decorada con grandes estatuas desnudas que durante algún tiempo definieron la vergüenza y la corrupción de la ciudad y sus instituciones. Por todo ello, también es llamada Piazza della Vergogna. En uno de los laterales de la plaza se encuentra la también barroca iglesia de Santa Catalina de Alejandría, que sigue los mismos patrones de abigarramiento y exceso de decoración que la de Teatinos.

Piazza Pretoria en Palermo
Piazza Pretoria en Palermo

Iglesias: Santa Ana y Santo Domenico

Quien me conoce sabe que el barroco no es mi estilo favorito, aunque tengo que decir que me apasionaron algunas de las fachadas barrocas palermitanas. Entre ellas la de la iglesia de Santa Ana de la Misericordia, un precioso ejemplo de fachada con sus frontones rotos en un juego de líneas y planos cóncavos y convexos tan típicos del barroco. Me gustó muchísimo este rincón que, además, es conocido por una famosa serie de HBO “La mafia mata solo en verano”. La familia protagonista de esta ficción vive en el edificio que se encuentra a la izquierda de la fachada de la iglesia en la misma plaza de Santa Ana.

Iglesia de Santa Ana en Palermo
En la plaza de Santa Ana vive la familia protagonista de la serie La mafia uccide solo d’estate

El barroco palermitano está presente en infinidad de edificios desde final del siglo XVI al siglo XVIII. Son innumerables los palacios de Via Maqueda como el Comiti (fin del siglo XVIII), espectaculares como el Valguarnera Gangi, una joya única y ejemplo representativo del barroco palermitano, Palacio Villafranca o el enorme Palacio Butera en la zona de la Kalsa.

Las iglesias barrocas en Palermo no tienen fin, tendrías que dedicar al menos un día para ver algunas de ellas: Santa María de Monte Oliveto, la Iglesia de la Concepción, la de Gesú (de la Compañía de Jesús), la de Santa María de Valverde… Imprescindible entre todas ellas y, para mí, una de las más interesantes es la iglesia de San Domingo (Santo Domenico). La fachada de inicio del siglo XVII es uno de los mejores exponentes del barroco palermitano. No te pierdas las vistas que hay de esta iglesia desde la terraza de La Rinascente, un lugar perfecto para tomar algo a la caída del sol.

Iglesia de Santo Domingo

Mercados de Palermo

Uno de los imprescindibles a la hora de visitar Palermo son sus mercados. En ellos se concentra gran parte de la idiosincrasia de esta ciudad y se dan cita un buen número de sus habitantes para hacer las compras diarias. Los mercados son un elemento de la tradición cultural en la ciudad y varios de ellos son considerados como “mercados históricos”. Hay tres mercados muy famosos: el del Capo, Ballaro y la Vucciria, sin embargo nosotros no visitamos el del Capo, por lo que poco puedo deciros de este más de lo que he leído y dónde se sitúa (Via Via Cappuccinelle).

Mercado de Ballarò

El de Ballarò es el mercado histórico más antiguo de la ciudad y recorre la zona de la iglesia del Gesù, la plaza de la iglesia del Carmine (Via Ballarò). Cuando caminas entre los puestos de este mercado, entre sus mercancias y productos, es fácil imaginar o recordar otros lugares situados en el norte de África y los típicos mercados que puedes encontrar en Túnez o Marruecos. Está claro el aire arabiante impregna los olores y los sabores de productos de todo tipo: carne, fruta, aceitunas y, por supuesto, especias, frutos secos y pastas.

 

Mercado de Ballarò
El mercado histórico de Ballarò

Mercado de La Vucciria

En pleno corazón de palermo se encuentra este mercado de La Vucciria. Llegamos a él cuando los puestos ya empezaban a recoger y, sin embargo, había muchísima vida en el mercado que se ha convertido en un lugar perfecto para comer al medio día o tomar algo a la caida del sol. El mercado es hoy un compendio de puestos y tiendas de todo tipo junto con locales de street food en los que probar frituras de varios tipos, arancini y pescados. El aire decante que envuelve al turista al visitar Palermo, impregna sin lugar a dudas la zona de La Vucciria dando un aspecto de lugar de otros tiempos semi abandonado o incluso deshabitado.

Visitar Palermo Piazza Caracciolo o lo que es lo mismo La Vucciria
Piazza Caracciolo o lo que es lo mismo La Vucciria

Otros lugares interesantes que no te puedes perder

Museo de arqueología Antonio Salinas

El Museo de Arqueología de Palermo se sitúa en el antiguo edificio del convento de los Padres de San Felipe Neri. Los restos de este museo no son espectaculares, aunque se trata de un museo Nacional, puedes encontrar algunos interesantes testimonios de época Fenicia, Griega o Romana. Es un edificio pequeñito dedicado a Antonio Salinas, un coleccionista del siglo XIX. Es un museo que se puede recorrer en poco tiempo y en el que se hacen incluso “aperitivos culturales”. El edificio tiene un claustro muy acogedor, pero sobre todo, me gustó la plaza en la que se encuentra, perfecta para cenar y disfrutar de las últimas horas de la tarde.

Teatro Politeama Garibaldi

El llamado “Teatro del Pueblo” o Politeama es un edificio del siglo XIX con un aspecto exterior muy llamativo. En mi opinión, su arquitectura recuerda mucho a la arquitectura clásica, por un lado con un gran ingreso a modo de arco de Triunfo con cúadrigas en la parte superior y un edificio circular con galerías con columnas griegas. No es que se inspire en otro edificio en concreto sino que refleja varios elementos de la roma clásica y el arte helénico. Es muy llamativa la estructura de doble pórtico con columnas jónicas y dóricas con decoración similar a lo que vemos en algunas ciudades campanas como Pompeya o Herculano, al menos a mí me lo recuerda. En la actualidad este teatro sigue en uso para todo tipo de espectáculos.

Teatro Politeama Garibaldi en Palermo
Teatro Politeama Garibaldi en Palermo

Teatro Massimo Vittorio Emanuele

Otro de los edificios imponentes que encontrarás al visitar Palermo es este Teatro Massimo. Construido como el Politeama en el último cuarto del siglo XIX es la representación de una nueva burguesía palermitana que disfrutaba de espectáculos y ocio. El edificio, que solo vimos en su parte externa, es un buen ejemplo de arquitectura neoclásica en la ciudad con elementos tan significativos como su gran portada con fronto triangular.

 

Cosas que no visitamos en Palermo pero que quizá te interesen

Catacumbas de los Capuchinos

Ni yo ni mis acompañantes nos atrevismos con las catacumbas. Sin embargo, son uno de los lugares que atrae más turistas en la ciudad. Sobre todos a aquellos a los que le gusta la parte más oscura de la ciudad. Se trata del “cementerio” de momias de Frailes Capuchinos que albergan los cuerpos de unas 8.000 personas que murieron a lo largo de varios siglos. No son las únicas en Palermo.

El foro itálico y el puerto

Tampoco nos dio tiempo a ir a la parte del Foro Itálico, un gran paseo marítimo, ni al Purto La Calá. Llegamos hasta Piazza Marina para ver algunos de los palacios Chiaramonte y Abatellis, pero no fuimos más allá. Esta zona es ideal para pasear, aunque no es la más recomendable de noche.

Top Palermo: mis imprescindibles

¿Todavía quieres más Palermo? pues te cuento algunos de mis top en la ciudad, ideas para disfrutarla a tope sin ser tan preciso en qué ver al visitar Palermo, simplemente dejándote llevar por lugares para pasar tiempo sin más. Tres lugares para el slowtravel:

La Kalsa: calles y plazas.

La Kalsa es uno de los barrios centrales de Palermo y el de mayor influencia árabe. Para mí esta parte de la ciudad es la más atractiva y seguramente la recorrerás incluso sin darte cuenta porque se encuentra entre el mar, Vía Maqueda y Via Vittorio Emmanuele (toda la parte detrás de la Fontana Pretoria. Me pareció un barrio delicioso con calles y rincones encantadores, aunque no nos dio tiempo a explorarlo tanto como quisiéramos.

Algunas de sus calles con fachadas de palacios renacentistas y barrocos, las iglesias como la de Santa Ana, la decadencia entre sus piedras y sus aires árabes son un primor. Os recomiendo disfrutar de este barrio y de algunos lugares tan espectaculares como la iglesia de Santa María dello Spasimo (del Espasmo), un templo a cielo abierto. Por supuesto, mi sitios favoritos están en este barrio, la Plaza de los Cuatro Cantos, la de la Fontana Pretoria y la de Santa Ana.

Calles de Palermo
Calles de Palermo

Playa de Mondelo

Me encantó. Es cierto que está lejos de la ciudad y que en autobús urbano se tarda bastante e, incluso, está lleno. Sin embargo me gustó muchísimo la playa. No es una playa solitaria ni mucho menos, tiene un gran número de establecimientos balneares privados y hay pocas zonas para el baño “público”. Aunque es cierto que luego en el agua no hay separaciones para bañarte. Me encantó la temperatura del agua, la arena fina sorprendente para una playa urbana en Sicilia y la arquitectura modernista que la envuelve. La zona de Mondello además de tener un gran edificio modernista dedicado al ocio y centro deportivo, está salpicado de villas. Es un lujo de playa en la que aprovechó la burguesía para construir a inicios de siglo sus preciosas viviendas.

La terraza de la Rinascente

Ya os he hablado de ella cuando comentábamos la iglesia de Santo Domingo. Las vistas a la Piazza di San Domenico y la columna de la Inmaculada son espectaculares. Pero desde esta terraza también se divisa el mar y los promontorios que circundan la ciudad. Me parece uno de los lugares imprescindibles para visitar Palermo, además, es perfecto para terminar el día con un refresco o un buen vino de la zona. Merece muchísimo la pena pararse en esta terraza del centro comercial.

Visitar Palermo
Vistas de Palermo desde la Terraza de la Rinascente

En esta guía para visitar Palermo quedan algunos datos prácticos muy necesarios. Por la larga extensión de este post he decidido que se integren en otro. Se nota que me gustó mucho la ciudad ¿verdad? Pues también me gustaron sus alredores y su provincia, puedes echar un vistazo al post Qué ver cerca de Palermo.

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