Ruta en La Ribera del Duero durante un fin de semana

Ruta en La Ribera del Duero durante un fin de semana

La Ribera del Duero, además de ser una de las denominaciones vinícolas más importantes de España, es una zona geográfica que abarca municipios de las provincias de Valladolid, Burgos, Soria y Segovia. La provincia de Burgos aporta un buen número de estos municipios y una gran parte del territorio de la Ribera. Tuve la suerte de compartir un fin de semana con algunos compañeros de Castilla y León Travel Bloggers recorriendo esta comarca y descubriendo algunos de sus tesoros, no sólo en el ámbito de la enología, sino también joyas culturales, tesoros artísiticos y gastronómicos. Hoy te llevo de ruta en la Ribera del Duero burgalesa, una escapada muy agradable para realizar desde Madrid durante el otoño o la primavera, un territorio único en Castilla y León.

Ruta en la Ribera del Duero: qué ver en el aspecto cultural

Si algo me sorprendió durante mi estancia en la Ribera del Duero fue el importantísimo patrimonio histórico y artístico que atesoran algunos de sus plueblos. Tengo que confesar que me resultaban prácticamente desconocidos muchos de los lugares que visitamos. Me sorprendieron gratamente las grandes iglesias con imponentes fachadas renacentistas o barrocas que tuvimos oportunidad de visitar. Pero ¿Cuáles son los pueblos que recorrimos en esta ruta en la Ribera del Duero?

Vadocondes

Este pequeño municipio, con poco más de 350, habitantes atesora un importante patrimonio histórico que se remonta a la Edad del Cobre y del Bronce. Ya en esta época la zona estaba poblada y se conservan algunos yacimientos que constatan dicha ocupación. Por Vadocondes pasaron romanos y diversos pueblos, hasta que en el siglo XII aparece finalmente documentada, como lugar que establecía la frontera religiosa entre Osma y Burgos.

Al estar situada a orillas el río Duero a partir del siglo XV surge la necesidad de construir un puente sobre este, el actual Puente de Agua. Poco más tarde se construyeron las murallas de defensa de la localidad y las puertas de entrada, la Nueva y la de Burgos, que todavía hoy permanecen en pie y a través de las cuales podrás pasar.

Pero si hay un monumento emblemático en este municipio esa es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Está situada en el corazón de la villa, en la Plaza Manuel Mendoza y aunque su origen es medival, el templo que hoy visitamos pertenece al siglo XVI. En los últimos años de tal siglo se construyó la gran torre maciza de sillería que se puede ver prácticamente desde toda la localidad y que soporta un bonito reloj de sol.

Iglesia de Vadocondes en la Ribera del Duero Burgos

Lo más llamativo e imponente de esta iglesia es la portada. Con una bonita fachada decorada con la imagen de la Virgen de la Asunción en la parte superior. Esta portada está distribuida en dos cuerpos, el inferior con la puerta de entrada y el superior con la escultura y la advocación del templo.

Gumiel de Izán

Si hablamos de iglesias imponentes no puedo no mencionar a la de Gumiel de Izán. ¡Qué descubrimiento! Llegamos a Gumiel en una tarde muy lluviosa, cuando el agua nos dio una tregua pudimos pasear desde el Arco de Mesones, una de las puertas de acceso al centro histórico del pueblo. Gumiel de Izán también tuvo murallas y cinco puertas de entrada, algunas de ellas todavía en pie y realmente bonitas, me encantó la perspectiva desde ella hacia el pueblo.

Vistas de Gumiel de Izán desde el Arco de Mesones
Vistas de Gumiel de Izán desde el Arco de Mesones

En el centro, en el lado norte de la Plaza Mayor, por cierto muy bella, se encuentra la iglesia parroquial dedicada a la Virgen de Santa María. Se trata de una construcción todavía con estructura gótica y con elementos decorativos renacentistas. Sin duda, la fachada llama muchísimo la atención, por sus dimensiones y por su riqueza arquitectónica. La portada consta de tres niveles, tres cuerpos separados por cornisas totalmente barrocas tanto en estructura como en decoración. Las columnas que separan la estructura acogen hornacinas vacias, ya que los únicos conjuntos escultóricos son los que se insertan en el centro del segundo y tercer nivel.

Pero si el exterior es imponente no lo es menos el interior con un gran retablo mayor realizado en el inicio del siglo XVI con estructura tardogótica y gran profusión decorativa. En el retablo se desarrollan diversas escenas de la vida de la Virge y de Jesús. Llamativas son, también, algunas de las capillas que se encuentran en los laterales de la iglesia. La más interesante a nivel arquitectónico es la del Rosario, en ella hay una cuidada colección de capiteles románicos provenientes de otros edificios. No te pierdas la Sacristía, con un pequeño conjunto de piezas escultóricas que conforman un pequeño pero interesante museo de escultura castellana.

Iglesia parroquial de Gumiel de Izán
Iglesia parroquial de Gumiel de Izán

Además de este magnífico edificio religioso, no os perdáis la Plaza Mayor, es muy bella. Al igual que algunos palacios del siglo XVI y XVII, que todavía hoy conservan los blasones de las familias que los erigieron.

Zazuar y sus bodegas

Es otro de esos pequeños pueblos de la Ribera burgalesa que conserva mucho encanto y numerosas tradiciones. Tuvimos la oportunidad de hacer un recorrido histórico y cultural por la localidad gracias a los voluntarios de la  asociación Ribera Voluntariis con el proyecto Te enseño mi pueblo.

En Zazuar me gustó especialmente el interés que tienen por conservar su arquitectura tradicional, sobre todo aquella no tan antigua, sino perteneciente al siglo XX, con algunas peculiares casas familiares. Lo más destacable de la visita fue el antiguo Rollo, lugar en el que se impartió justicia y las bodegas bajo tierra. Estas bodegas conforman un importante entrabajo suburbano, con varios kilómetros de túneles y galerías conectados unos con otros. Me gustaron especialmente por la importancia que se le ha concedido al vino en esta tierra, a su tratamiento de forma manual y tradicional y como ha conformado la vida cotidiana de la comarca.

Una de las imágenes más bonitas que recuerdo de esta ruta en la Ribera del Duero es la puesta de sol en Zazuar. Al fondo la Iglesia parroquial de San Andrés, edificio del siglo XVI, frente a nosotros las bodegas excavadas en la tierra para la perfecta conservación del vino de la comarca. ¿A qué es preciosa la vista?

Vista de la iglesia de San Andrés y las bodegas en Zazuar
Vista de la iglesia de San Andrés y las bodegas en Zazuar

Otros pueblos que visitar en la Ribera del Duero

  • Aranda de Duero, es la capital de la comarca, el municipio de mayores dimensiones y con mayor número de habitantes. Uno de sus imprescindibles es la Iglesia de Santa María, con una preciosa portada del siglo XV. A mí, personalmente, me recuerda mucho a la portada de Ramos de la Catedral Nueva de Salamanca. No dejes de visitar la Plaza Mayor, con una arquitectura castellana muy típica, con sus soportales y galerías y el bonito puente Romano. Aranda de Duero es un pueblo ligado al vino y, por supuesto, él podrás visitar muchísimas bodegas como la de Santa María o la de Don Carlos y también el Centro de Interpretación de la arquitectura del vino.
  • Peñaranda de Duero, este bonito pueblo tiene la denominación de Conjunto histórico Artístico y es, seguramente, uno de los más bellos de la provincia. ¡Qué bonita es su arquitectura! con esas maderas trabadas que cubren las fachadas de algunas casas y edificios. No te pierdas las puertas de la antigua muralla, de nuevo el elemento defensivo típico de los municipios de la zona.Sin duda, Peñaranda, merece un post único ya que atesora vestigios tan importantes como el castillo sobre el remonte y con preciosas panorámicas, o palacios tan bellos como el renacentista de Zúñiga y Avellaneda.
  • Tubilla del Lago, original en su propuesta artística ha llenado de murales contemporáneos sus muros y paredes. Es realmente una idea novedosa que ha traido vida y visitantes a la pequeña localidad.

Qué hacer en la Ribera del Duero: bodegas y más

Si hay algo que une a esta tierra es la importancia que tiene la elaboración y la producción del vino. Por ello, una de las mejores cosas qué hacer en la Ribera del Duero es, sin duda, visitar algunas de sus bodegas. Hay bodegas de todo tipo, centernarias y modernas, familiares o de grandes marcas, cualquier amante del vino encontrará la bodega más apropiada para sus gustos.

El vino, tan presente en la Ribera, tan único
El vino, tan presente en la Ribera, tan único

Bodega Prado Rey

Prado Rey es una de las grandes bodegas de la Ribera burgalesa. Está situada a unos diez kilómetros de Aranda de Duero y posee una amplia finca en la que se encuentra un precioso palacio del siglo XVII que actualmente funciona como hospedaje y restaurante.

Aunque se trata de una finca histórica, la bodega actual tiene poco más de 20 años. Dos décadas en las que ha sido capaz de conserguir unos caldos que la han hecho merecedora de premios y galardones. Será por la importante labor en investigación que hacen para sus vinos, por su cuidada elaboración y mantenimiento de sus caldos o por el cariño que le ponen, que en estos años han convertido que su nombre sea uno de los importantes en la comarca.

Yo os recomiendo que si visitáis la bodega también os acerquéis a la Posada Real y a la ermita que se encuentra al lado de esta. El retablo, de proveniencia desconocida, es una verdadera joya de la escultura del gótico flamígero, como lo es la pila bautismal románica que se encuentra en el interior. No dudes en probar el rosado de PradoRey, uno de sus mejores caldos, y si tienes oportunidad de comer en el restaurante pide unas chuletas de cordero, ¡no te decepcionarán!

Bodega Pradorey
Bodega Pradorey

Bodegas Portia

Me encanta esta bodega, no solo por sus fantásticos vinos, sino también por su arquitectura. Como muchas otras empresas bodegueras, en el inicio del siglo XXI apostó por la construcción de un edificio de cierta embergadura arquitectónica. Para ello, contrató a uno de mejores arquitectos contemporáneos. Así, Bodegas Portia, encargó su edificio más emblemático al arquitecto inglés Norman Foster, creador de obras tan importantes como edificio del Reichstag de Berlín en 1999, el “pepino” de Londres (Edificio 30 St Mary Axe), la Torre Caja Madrid en Madrid o la impresionante tienda de Apple en Chicago. El arquitecto supo conjungar de forma maravillosamente armónica los materiales y la tierra, las formas y el paisaje, haciendo de este un edificio completamente integrado con el paisaje.

Bodega Valduero

Otra de las imprescindibles en la comarca, la Bodega Valduero, con más de 30 años de historia, ha desarrollado desde los años 80 un importantísimo proyecto enológico basado en la tradición y en la tierra. Si hablamos de arquitectura, esta bodega recurre, en su edificio principal, a una arquitectura de la zona, sin grandes alardes estructurales pero con muchísimo encanto.

Lo más impresionante de esta bodega es la gran cueva, situada a 20 metros de profundidad, donde duermen pacientes todos los Reserva y Grandes Reserva de Valduero. Se trata de un lugar histórico, localizado en una antigua casa medieval que data del siglo XV y situada en Gumiel de Mercado. El resto de la bodega horada la montaña en donde se situa, para así dar un carácter propio a sus vinos.

Museo de los Aromas, en Santa Cruz de Salceda

No todo es vino en esta tierra. Si hay una propuesta simpática y original en la zona es el Museo de los Aromas. Se trata de un museo que te hará recorrer a través de los sentidos algunos lugares cotidianos y otros que mantenemos en el recuerdo. El paseo por el museo te llevará de vuelta a la infancia con los olores a naftalina que atesoraban los armarios de la abuela. Te transportará a las cocinas de toda la vida, con los guisos de carne, los quesos y los dulces. Y, por supuesto, te hará recorrer el mundo gracias a las esencias de las especias de los mercados, de la vegetación y de los campos… ¡No te lo pierdas! Es un lugar perfecto para descubrir el mundo de los olores con niños.

Una de las presentaciones de los olores en el Museo de los Aromas
Una de las presentaciones de los olores en el Museo de los Aromas

Alojamiento en la Ribera del Duero: dónde dormir

La Ribera no solo es rica en patrimonio y vino, sino también en alojamientos rurales que invitan al viajero a pasar un fin de semana completo, cómodo y único. En esta ocasión tuvimos la posibilidad de conocer varios de estos alojamientos, los hay para todos los gustos: hoteles rurales, posadas o casas y apartamentos vacacionales.

Hotel Rural Las Baronas, disfrutamos de una cena estupenda en este alojamiento. Se trata de un palacete de piedra del siglo XVII situado en el centro de Santa Cruz de Salceda y presidido por un bonito blasón familiar. El Hotel se encuentra a unos 15 kilómetros de Aranda de Duero en pleno corazón de la comarca. Nos encantaron las habitaciones, amplias y con diversa decoración, la calidez de sus salas de estar y la terraza exterior. Uno de sus puntos positivos la restauración.

Hotel Las Baronas
Una de las Habitaciones del Hotel Las Baronas

Gracias a Acriduero, pudimos conocer otros alojamientos rurales. Se trata de casas y casonas de diferentes tamaños que os servirán para cualquier ocasión. Si estáis pensando en una escapada con amigos podéis visitar la casa en la que yo descansé, perfecta para ocho o diez personas, se llama Casa Flor. Si se trata de un gran grupo de amigos podéis encontrar vuestro alojamiento perfecto en la Casona de Vadocondes, donde junto con los bloggers de Castilla y León celebramos nuestra asamblea anual.

Ante una escapada romántica, podéis decidiros por La Posada de Pradorey, un edificio histórico y con mucha mucha historia. Se trata, como comentábamos antes, de un edificio histórico en una finca que fue parte de la Corona Española. La propia Isabel La Católica compró la finca a final del siglo XV. El edificio, sin embargo, se construyó cien años más tarde, en el año 1600. Es un lugar ideal para pasar un fin de semana entrañable con tu pareja o con amigos, además dispone de servicios y comodidades que van de la piscina a la visita a la bodega.

La Posada de Pradorey
La Posada de Pradorey

¿Qué os ha parecido nuestra ruta en la Ribera del Duero burgalesa? Una zona que atesora tradición ligada al mundo del vino, bodegas espectaculares, arquitectura tradicional y tesoros artísticos. No os olvidéis de visitar iglesias tan bellas como la de Santa María de Gumiel de Izán o las preciosas bodegas familiares de Zazúar. ¡No dejes pasar la ocasión de conocer esta zona tan rural y tan especial!

Palo en La Ribera del Duero
Palo, sin frío, en La Ribera del Duero

Agradezco muchísimo a Acriduero la organización de este fin de semana, a las bodegas que nos permitieron visitarlas, a los cocineros de la cena y al Ayuntamiento de Vadocondes. No se trata de publicidad, siemplemente de contaros una estancia en la que disfrutamos mucho en Burgos.

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