Verona en un día: tesoros escondidos

Verona en un día

Visitar el Norte de Italia es emprender un viaje maravilloso a través de ciudades increíbles. Son de obligada visita Venecia y Milán, pero en el camino siempre puedes hacer alguna otra parada y disfrutar del Lago de Garda, Vicenza, Padova o Verona en un día. Cada uno de estos lugares son una preciosa interpretación del arte, la cultura y la tradición del país. Hoy nos vamos de excursión a Verona, una ciudad en la que dejé un pedacito de corazón.

Verona es la ciudad que más llamó mi atención durante mi viaje de fin de curso a Italia, tal es así que fue mi destino Erasmus y donde pasé uno de los años más intensos de mi vida. Aunque ya he publicado alguna entrada sobre Verona hoy te voy a dar los lugares imprescindibles para mí y que, en algunos casos no son tan turísticos, merece la pena ver durante una excursión a Verona en un día.

Verona en un día o cómo descubrir lugares menos turísticos

Mi top 1 veronés, o lo que es lo mismo, mi lugar preferido en Verona no suele aparecer en las rutas turísticas, está algo alejado del centro pero tiene las vistas más increíbles de la ciudad. Castel San Pietro se encuentra situado sobre el Teatro Romano, una vez pasado el Puente de Piedra. Se trata de una construcción de la época del dominio austriaco y que actualmente tiene en su interior un museo. Pero la belleza de este lugar reside en la panorámica sobre la ciudad, el viajero puede tener literalmente Verona a sus pies, sin que nada ni nadie se interponga entre él y estas magníficas vistas. Si visitas Verona con tu pareja este será el lugar para dar alguna sorpresa romántica.

Pero volvamos al centro de la ciudad. Verona llama la atención el visitante por la belleza de sus innumerables plazas. La más famosa es la Piazza Brà, es una de las más conocidas de toda Italia ya que en ella se situa l’Arena di Verona, un fantástico anfiteatro romano con un estado de conservación realmente increible. En la Piazza Brà se pueden encontrar algunos museos como el Lapidario Maffeiano, el edificio del ayuntamiento y el Palazzo de la Gran Guardia. Uno de los lugares donde encontraréis las fotos más bonitas de la ciudad es la Piazza delle Erbe, antiguo y moderno mercado cuyo origen data de la época romana está coronado por una altísima torre, la de Lamberti. Por cierto, la torre, que cuenta con preciosas vistas, está dotada de ascensor para hacer más agradable la visita. Me gusta mucho pasear por la Piazza delle Erbe y te aconsejo que te fijes en las fachadas de los edificios que la rodean. Aunque el espacio de esta plaza no es grandísimo en é reside una belleza inigualable.

Piazza delle Erbe en Verona
Piazza delle Erbe en Verona

A uno de los lados de la Piazza delle Erbe está el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, a su lado, saliendo por el Arco della Costa encontraréis otro bello rincón veronés, la Piazza dei Signori. Es uno de mis lugares preferidos en la ciudad. Presidido por la estatua del poeta Dante conserva una gran monumentalidad gracias a los edificios que forman parte de ella.  En uno de los lados de la plaza el palacio de Cangrande y a su izquierda una bonita galería monumental típico ejemplo de arcada renacentista. Frente a ellos, cerrando el perímetro de esta magnífica plaza la fachada barroca della Domus nova. Y en el centro, Dante Alighieri, una escultura de mitad del siglo XVIII en la que se recrea la imagen del gran poeta que durante algunos años vivió en la ciudad.

Muy cercanas a esta plaza están las Arcas Scaligere, grandes obras de arquitectura fúnebre que tuvieron como función albergar las sepulturas de importantes miembros de las dinastías Scaligere, es decir, los señores de la ciudad. Las Arcas Scaligere son, en mi opinión, uno de los lugares más curiosos de la ciudad, un pequeño cementerio privado con una gran escenografía y monumentalidad. Además el inicio de estas magníficas obras de escultura data del siglo XIII, por lo que son algunos de los ejemplos de arte todavía medieval que mejor se conservan y que merece la pena visitar en nuestra Verona en un día.

Si volvemos sobre nuestros pasos a la Piazza delle Erbe nos podremos encaminar a través de Via Capello hacia la Casa de Julieta. Sí amigos, eso cuenta la leyenda inspirada en la famosa obra literaria, probablemente hay que echarle un poquito de fantasía para imaginar los amores de los amantes veroneses entre estas piedras, pero seamos románticos e imaginémoslo. La casa de Julieta es simplemente un ejemplo de la arquitectura civil medieval de la ciudad, en ella se recrea el balcón de la protagonista de la novela. No es precisamente mi lugar preferido en Verona, pero merece la pena pasar por ella. Como curiosidad: la Casa de Romeo alberga un restaurante donde se come muy bien.

Vistas de la ciudad desde Castel San Pietro
Vistas de la ciudad desde Castel San Pietro

Si caminas a lo largo de Via Capello encontrarás una de las antiguas puertas de la ciudad, Porta Leoni. Esta puerta originalmente fue construida durante la República, actualmente solo quedan algunas ruinas y una fachada de la parte interior de la puerta. Es, sin duda, una de las más importantes de la ciudad, pero no la única ya que a Verona se podía acceder desde algunas otras como la espectacular puerta Borsari. ¡No te la pierdas! es un ejemplo único de arquitectura romana.

Durante el año que pasé en Verona, de vez en cuando, paseaba en busca de los palacios renacentistas que pasan desapercibidos a los turistas. La Verona Renacentista llena de monumentos y edificios todo el centro de la ciudad, sin embargo, en algunas ocasiones pasan desapercibidos. La visita renacentista se inicia en algunos edificios del siglo XV y se concluye con los espectaculares palacios de Michele Sanmicheli del siglo XVI. Los Palacios de Porta Nuova, Palazzo Canossa o Palazzo Bevilacqua junto con algunas iglesias como la de San Giorgio, la torre del Duomo o la Loggia del Consiglio son los mejores ejemplos de la arquitectura de esta época.

¿Todavía tienes tiempo de seguir visitando la ciudad? Echa un vistazo a nuestra ruta por Verona donde encontrarás un itinerario un poquito más turístico en el que no faltan la Arena, el teatro romano o Castel Vecchio, el castillo que alberga una magnífica pinácoteca y una interesante biblioteca histórica. Verona en un día tiene tantos atractivos que te dejará con ganas de volver y disfrutar de más tiempo en la ciudad del Adige.

 

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