Restaurante Pulcinella en Madrid: una trattoria italiana

Restaurante Pulcinella

No soy una gran aficionada a visitar restaurantes italianos si no es porque tengo buenas referencias o alguien me ha aconsejado comer en uno. Tras tantos años viviendo en Italia valoro mucho la buena cocina transalpina y suelo buscar sitios que sean italianos de verdad, con recetas específicas de una región, singulares y poco conocidas. En estos días he probado el Restaurante Pulcinella, una trattoria con una buena calidad y precio medio en la zona de Chueca – Justicia en Madrid. Te cuento mi opinión sobre este restaurante italiano.

La carta del Restaurante Pulcinella

El restaurante tiene una carta basada en platos de pasta, entrantes típicos italianos entre los que destacan los quesos y, por supuesto, algunas pizzas. Los entrantes, fríos y calientes, tienen varios platos cuyo principal ingrediente es el queso, entre ellos destaca la burrata pugliese con caponata siciliana, la caprese con mozzarella di bufala, tomate siciliano y albahaca y la provola bien a la plancha con tomate cherry y tomate seco; bien a la pizzaiola con tomate San Marzano.

Las pastas son el plato principal y la parte de la carta que cuenta con una mayor variedad. Entre ellas encontramos desde las clásicas a la carbonara, con tomate o con pesto genovés, a otras más elaboradas como los taglionini al tartufo, pasando por las originales como los spaghetti cacio e pepe o los tortelloni alla zucca. No se olvidan en Pulcinella del risotto o de la lasaña que también tienen cabida en su menú.

Restaurante Pulcinella

Las pizzas, cocinadas en horno de leña, son bastante tradicionales y menos variadas: margheritta, prosciutto e funghi o quattro formagi, se alternan con un par de ejemplos más particulares como la pizza del bosco, con champiñones, provola y trufa fresca o la pizza del orto, con todo tipo de vegetales: calabacin, calabaza, berenjena, tomates…

Nuestra elección para la cena

Para empezar probamos con un plato de provola alla griglia, es decir, queso provola hecha a la plancha acompañada de tomatitos cherry, supuestamente de Sicilia (no quiero ser desconfiada pero es difícil traer tomates desde Catania, Palermo o Agrigento), tomates secos muy buenos de sabor, un poquito de rúcula (que no viene en la carta y obviamente no probé por si moría) y salsa de pesto. La salsa de pesto creo que se quedó en la cocina, ya que en nuestro plato no había presencia de ella. Estaba bueno en conjunto, nada excepcional, pero rico. La provola es un queso bastante habitual en las mesas italianas, su origen y su nombre vienen de “prova”, prueba, es decir, la pasta de queso que se probaba para controlar si el queso estaba ya hecho y curado. Originariamente la provola es un queso siciliano, aunque prácticamente hoy se puede producir en todo el país. Se parece bastante a la scamorza, que personalmente prefiero sobre todo en el caso de la scamorza afummicata. Aunque son parecidos provola y scamorza tienen algunas diferencias, entre ellas las regiones donde se producía originalmente, siendo la scamorza más típica de Campania, Puglia, Basilicata o Molise.

Restaurante Pulcinella, provola alla griglia
Restaurante Pulcinella, provola alla griglia

Como plato principal elegimos un trío, un plato que ofrece la posibilidad de probar tres elaboraciones de pasta, algo que me pareció una muy buena idea cuando lo que te gusta es disfrutar de la variedad en un restaurante, porque permite varios platos sin tener que compartir o intercambiar. Las tres pastas que elegimos fueron: pasta alle vongole (spaghetti), spaghetti carbonara y caramelle funghi porcini.

La que menos me gustó fue la pasta alle vongole, el sabor aunque era bueno estaba bastante minimizado por el picante. Aunque en la carta pone ligeramente picante con un par de asteriscos para ser sinceros estaba bastante alto de picante. Suelo aguantar bastante el picante, en este caso me pareció muy elevado, se come todo el sabor de las almejas que es un sabor mucho menos intenso.

Las “caramelle” de boletus son una pasta rellena muy parecida a los ravioli tipicos, cuadrados de pasta rellenos con una masa de boletus. Estaban condimentados con salsa de nata y trozos de setas frescas. Bastante buena tanto la salsa, nada pesada para ser nata, como el relleno, me gustó aunque el punto de cocción de la pasta fresca, para mí, estaba un poco pasado.

La mejor de las tres pastas fue la carbonara, una carbonara de verdad, nada que ver con lo que muchos españoles entenderíamos como carbonara. La salsa típica de queso, huevo y panceta a daditos conjuga a la perfección con los espaguetti con una cocción perfecta. Realmente muy buena, una de las mejores carbonaras que recuerdo.

Restaurante Pulcinella, trío de pastas
Trío de pastas

No puedo hacer mención a los postres porque ni nos ofrecieron la carta ni la pedimos, directamente pedimos la cuenta. Será para la próxima vez. Si tomé una copita de vino Shiraz, el típico Nero d’Avola siciliano, en copa tienen poco donde elegir, dos blancos y dos tintos.

Lo mejor del restaurante Pulcinella

  • La calidad de las pastas, con un buen punto de cocción y unos ingredientes de buena calidad para las salsas y acompañamiento.
  • El ambiente y la decoración, similar a cualquier restaurante medio italiano, me transportó por un momento a Italia y me hizo recodar muchas batallitas sobre comida italiana.
  • Atención por parte de la hostess, no dudó en buscar un sitio aunque estaba todo reservado.

Lo que menos me gustó

  • El servicio un tanto despistado, nos trajeron el pan, unas aceitunas de cortesía y un poco de queso cuando ya habían servido el entrante, sería esperable que lo hicieran antes.
  • La rúcula sin avisar, sé que esto es muy particular, siempre suelo preguntar, en este caso no lo hice porque la carta era muy descriptiva, y sí, ahí en el plato de próvola me encontré unas hojitas de rúcula.

Seguro que repito en el restaurante Pulcinella porque me gustó y me pareció un buen restaurante italiano en Madrid. ¿Quizá una ocasión para probar su pizza en la próxima visita?

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