Milán qué ver en un día de octubre

Milán es una ciudad moderna, vivaz, divertida, llena de vida, industria y moda. Una ciudad joven a donde llegan miles de estudiantes del sur para estudiar en sus universidades y miles de recién licenciados para iniciar su carrera profesional. Es una ciudad quizá gris, quizá no tan valorada como otras en Italia, sin embargo, solo tienes que dar cuatro pasos por su centro histórico y encontrar algunos de sus tesoros para descubrir toda la esencia de la ciudad. Hoy te cuento lo que haría yo si solo tuviera un día para visitar la capital de Lombardía, un día como tantos los que pasé allí.

Milán

¿Cómo llegar?

El vuelo a Milán es uno de los más baratos desde España. Casi todos los aeropuertos españoles tienen conexión con esta ciudad, no sólo Madrid y Barcelona, sino ciudades como Zaragoza, Vigo, Alicante… Por lo que es un destino fácil, cómodo y barato para cualquiera. Es muy sencillo ir a Milán desde los aeropuertos cercanos, Malpensa, Orio al Serio (Bérgamo) y Linate, el que se encuentra a menos distancia de la ciudad. Además se puede llegar a Milán atravesando Francia bien en tren (desde Barcelona hay conexiones todos los días) o, por supuesto, en coche. Yo he hecho la ruta en coche por Francia y es bastante cómoda, aunque los peajes incrementan bastante el precio del viaje, por lo que si sólo vas a ir a Milán o la zona norte lo más recomendable es que te vayas en avión y te muevas en tren o con un coche de alquiler. La red de trenes del norte de Italia es “buena”, no está mal aunque son habituales los retrasos en los trenes diarios e incluso las huelgas por parte del personal.

Datos básicos

Milán está en la zona noroeste de Italia, en la región de Lombardía, de la que es capital y muy cerca de la frontera con Suiza. Es la segunda ciudad más grande de Italia en extensión y población, aunque su área urbana es grande y poblada, haciendo de está la concentración más grande el país. Aunque ahora sea una ciudad moderna e industrializada cuenta con un gran pasado histórico. La Milano original fue fundada por los romanos, aunque en el siglo V fue arrasada por los invasores hunos. Durante la Edad Media se convirtió en una ciudad realmente próspera bajo la autoridad de los Visconti, y así siguió hasta la llegada de una gran peste que la sumió en una especie de encierro para no ser contaminada. En la mitad del siglo XV se produjo el cambio en la familia que gobernaba Milán y llegaron los Sforza con su corte plagada de artistas y literatos, entre los que se encontraba el mismísimo Leonardo da Vinci. El Renacimiento e inicio del siglo XIV comenzó una época convulsa en la que estuvo bajo el gobierno francés entre 1515 y 15125 y posteriormente española tras la victoria de los españoles en la batalla de Pavía. Y Milán fue española hasta el siglo XVIII con lo que aunque no lo parezca también es un poquito nuestra. En el siglo XIX fue un lugar inminentemente nacionalista y de lucha por la unificación de Italia, de esta época se mantienen en pie algunos magníficos recuerdos como la Galería de Vittorio Emmanuele II.

Visitas imprescindibles en Milán, qué ver

* Il Duomo es, probablemente, el lugar más visitado por los turistas en Milán. Aunque su construcción se inició en el siglo XIV continuó a lo largo de varios siglos. Lo más representativo son las estatuas que decoran todo su exterior. Personalmente lo mejor es la subida a la parte superior del Duomo y las vistas desde allí y la estatua de la “muerte” que hay en su interior.

* La Galleria Vittorio Emmanuele está en uno de los laterales de la plaza del Duomo. La idea original de su construcción en la mitad del siglo XIX fue servir de paso cubierto entre dos grandes plazas la del Duomo y la del teatro de la Scala, otro de los lugares imperdibles de la ciudad.  Actualmente está lleno de tiendas, incluso algunas marcas españolas. En el centro está el famoso toro, si das vueltas sobre sus pelotas (literalmente) tendrás buena suerte.

* Santa María delle Grazie y el Cenacolo, la magnífica Última Cena de Leonardo da Vinci se encuentra en una de las estancias de la preciosa iglesia de Santa María. Las dos merecen la pena. Ojo, si quieres visitar el Cenacolo tendrás que adquirir tu entrada con antelación, en el mismo día te será imposible.

* El castillo Sforza, es uno de los más grandes e impresionantes de Italia. Además de ser un castillo es considerado una ciudadela militar. En su interior puedes visitar los museos del castillo, con obras escultóricas de varias épocas, entre las que destacan algunos de los Esclavos o la Piedad Rondanini de Miguel Ángel. En la parte posterior del Castillo se encuentra el Parco Sempione, un pulmón verde en la ciudad, con el Arco della Pace.

* Si te gusta el arte una de las joyas escondidas de la ciudad es el Ospedale Maggiore, actualmente forma parte del Ateneo Universitario. Es un edificio impresionante, de grandes dimensiones y formado por grandes  patios decorados con medallones y elementos hechos en terracota. Su decoración recuerda mucho a la de la Cartuja de Pavía, típico del renacimiento lombardo.

Gastronomía

Italia es buena comida, Milán no lo es menos, aunque menos conocida la cocina del norte tiene mucho de tradicional. En la zona de Lombardía son habituales las carnes, incluso las de caza. Hay tres platos tradicionales que no podrían faltar en una mesa milanesa: el risotto alla milanese, el ossobuco y la cassoeula. El rissotto alla milanese es fundamentalmente un arroz con azafrán, que según cuenta la leyenda llegó a Milán para la coloración de las vidrieras de la catedral. La cassouela es una especie de cocido tradicional con repollo y carnes (sin garbanzos), algunos cuentan que llegó a Milán gracias a un soldado español. No nos olvidamos de la cotoletta milanese, carne empanada. Si quieres probar alguno de estos platos te recomiendo que visites alguna de las trattorias típicas de Milán, todavía es fácil encontrar estos restaurantes tradicionales en pleno centro de la ciudad. No dejes de visitar alguna de estas la Antica Hostaria della Lanterna, la (rustica trattoria) Madonnina, la Libera (zona Brera) o Al Matarel. Todas ellas ejemplo de la buena cocina típica de la zona.

Consejos TIPs y mis cosas preferidas en Milán

  • El aperitivo, es una de las cosas que más me gusta de Milán. Hacer el aperitivo es toda una cita social en la ciudad. Hay lugares para todos los gustos, pero fundamentalmente el aperitivo consiste en tomar algo acompañado de unas “tapas” en torno a las siete de la tarde. Algunos lugares hacen ya un “apericena”. Mi lugar preferido para el ape en Milán es La Iguana, justo detrás de las Columnas de San Lorenzo.
  • Mi rincón preferido de Milán es, además, uno de los más antiguos de la ciudad. Se encuentra muy cerca de la plaza del Duomo, es la Plaza dei Mercanti. Era el centro de la vida en la Milán medieval, en ella se hacían las transacciones comerciales  y los negocios. Actualmente es una preciosa plaza rodeada por edificios góticos, los mejor conservados, como el Palazzo della Ragione o la Loggia degli Osii.
  • I navigli, son los antiguos canales de Milán, esta era una de las formas de transporte de mercancía más habitual en la época. Uno de ellos llega hasta Pavía y actualmente se quiere recuperar. Es una zona preciosa, con casas no muy altas, arquitectura típica, un montón de bares y restaurantes y orillas ideales para pasear. No te pierdas Il Vicolo dei Lavandai, es una vuelta a los orígenes de la ciudad.
  • Te recomiendo los paseos por la zona de la Pinacoteca de Brera, además de visitarla, puedes pasear por las calles del barrio. También cerca se encuentra Vía Montenapoleone, la cual no es solo una vía de tiendas caras, sino una bonita calle con un sabor muy italiano.
  • Las puertas de Milán son muy originales, recórrelas, desde Porta Ticinese (en la zona dei Navigli) a Porta Venezia, la que más me gusta, pasando por Porta Nuova o Porta Romana, arquitectura para no pasar por alto de diferentes épocas.

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