Las Casamatas du Bock en Luxemburgo

Las Casamatas du Bock son una de las visitas imprescindibles en la capital de Luxemburgo. La visita a este lugar ofrece un punto de vista muy interesante sobre la historia de la ciudad, además de unas vistas bonitas hacia el barrio del Grund y otras zonas de la ciudad. Sin embargo, no es una visita para hacer si eres aprensivo con los lugares laberínticos y cerrados, ya que la “excursión” se desarrolla através de cuevas y pasadizos bajo tierra que en algunos momentos puede producir cierta intranquilidad.

El origen de esta construcción se remonta al siglo X d.C. cuando se erigió el primer castillo fortificado sobre la colina de Bock. Allí, en aquella construcción se iniciaría la vida de lo que años después sería la capital del pequeño país. A través de los siglos la ciudad se fue fortificando, para ello llegaron hasta Luxemburgo los mejores ingenieros, constructores, etc, de todos los lugares de Europa. La defensa de la ciudad se reforzó poco a poco, convirtiendo la red de casamatas en una de las más importantes del mundo.
En el siglo XIX las casamatas fueron demolidas y a día de hoy se puede visitar una parte del conjunto que en la actualidad consta de 17 kilómetros de túneles excavados en la roca du Bock. Los túneles, cuevas y cavidades, están distribuidos en varios niveles y alturas, a los que se accede a través de pasillos y escaleras.
Vistas al barrio del Grund desde las Casamatas
Vistas al barrio del Grund desde las Casamatas

Además de la función defensiva que podríamos llamar “externa”, las Casamatas du Bock tuvieron también una función de defensa para los habitantes de la ciudad. Sus pasadizos y cuevas podían albergar a 35.000 personas en caso de guerra o de asedio a la ciudad. Sirvieron pues de refugio para los habitantes.

La visita a las casamatas comienza a través de un espacio amplio en el que se pueden ver los restos de las antiguas construcciones, algunas láminas explicativas y diferentes objetos hallados en la fortificación. Desde esta cripta arqueológica se accede al torreón del antiguo castillo, desde donde hay unas bonitas vistas hacia la ciudad.

Sala de los cañones, Casamatas du Bock
Sala de los cañones

Hay diferentes niveles, el más amplio tiene aberturas a ambos lados, en las que se encuentran los cañones colocados para la defensa de la ciudad. Esta parte de la visita es la más recomendable para los claustrofóbicos, que mejor que se lo piensen antes de seguir adelante.

Cañones de defensa en las Casamatas
Cañones de defensa en las Casamatas

Una de las salas de esta zona amplia es la que cobija el gran pozo misterioso. Tiene 47 metros de altura y en él se cuenta que se aparecía una tal Melusina, una especie de sirena que sonríe y que aletea con su cola de pez.

Pozo de la sirena Melusina
Pozo de la sirena Melusina
Al fondo de este espacio de salas abierta y cañones, se encuentra la sala que da acceso a los aposentos de un mariscal del siglo XVIII… que nunca encontré. Desde allí, sin embargo, empecé a descender hacia un laberinto de pasillos y cavidades que parecía no tener fin. Caminé varios minutos hasta llegar a un punto sin retorno y sin salida. En este punto, debo reconocer, que un poquito de agobio tenía, todo aquello tan oscuro, tan sin salida, tan solitario… Tengo que decir que no había ni un alma visitando las Casamatas, ya que era bastante tarde, normalmente se cierran a las ocho u ocho y media, pero ese día había un concierto en una de las salas superiores y por desconocimiento no había visitantes a esa hora.
En el punto sin retorno había una salida con unas rejas, cerradas y un telefonillo, supongo que más de uno preocupado con cómo salir de allí lo habrá utilizado. Tuve que dar media vuelta e intentar volver sobre mis pasos, sin meterme por ningún hueco que no hubiera ido antes, cosa que era bastante complicado, porque se veía poquito y era fácil confundirse.
Conseguí salir del laberinto, no sé bien como, supongo que me ayudó mi capacidad de orientación, porque la vista seguro que no. Tenéis un vídeo en el que se ilustra mi aventura en las Casamatas du Bock.
La visita a las casamatas está restringida durante los meses de invierno, probablemente por la dificultad del terreno que es bastante resbaladizo e intuyo que puede ser peligroso con humedad.
Además de las Casamatas du Bock se pueden visitar también las Casamatas del Pétrusse, actualmente están cerradas al público por restauranción, por lo que en mi caso no fue posible la visita.

Horario de visita de las Casamatas du Bock

Del 18 de febrero al 31 de marzo y del 1 de octubre al 5 de noviembre: abierto todos los días de 10:00 a 17:30 (última entrada admitida a las 17:00). Del 1 de abril al 30 de septiembre: abierto todos los días de 10:00 a 20:30 (última entrada a las 20:00).

Aceso y precios 

El acceso a las Casematas du Bock se realiza a través de la Montée de Clausen en la ciudad de Luxemburgo. Durante este año podrás visitarlas hata el 5 de noviembre, ya que durante el invierno permanecen cerradas.
Casamatas du Bock Luxemburgo
Ay que miedo en las Casamatas

Si has adquirido la Luxembourg Card el acceso es gratuito, si no la entrada tiene un precio de 6 € para los adultos (individual). Los grupos de estudiante, adultos, etc, tienen una ligera reducción, 5 €, los niños 3€. Yo recomiendo siempre la adquisición de la Luxembourg Card, en el caso de esta tarjeta me ha parecido una de las mejores en cuestión de precio en Europa. Permite la entrada a más de 60 lugares históricos y actividades y el acceso a todo el transporte del país desde 20€. Me pareció realmente recomendable.

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