Un paseo por Alba de Tormes: qué ver

Qué ver en Alba de Tormes Salamanca
Alba de Tormes es uno de los pueblos más bonitos y con más historia de Salamanca. Hay un buen número de rincones qué ver, lugares entrañables que nos trasladan a los siglos de esplendor del ducado que lleva su nombre. Alba de Tormes es un lugar especial para mí, pasé cinco años de mi vida, la adolescencia, con esos primeros amores…

Qué ver en Alba de Tormes durante un día

Sin duda, el Ducado de Alba, dio esplendor a la villa durante varios siglos. El castillo del que se conserva el Torreón, fue originalmente una construcción medieval, que dio paso poco a poco a un magnífico palacio renacentista, del que incluso se sabe que tuvo un precioso patio con galerías de arcos de medio punto y medallones en sus enjutas. El único recuerdo del famoso palacio de los Duques de Alba, es actualmente la torre del homenaje, una imponente construcción de piedra, maciza y con una decoración de frescos históricos del siglo XVI en su interior. La torre, junto con sus alrededores aún en estudio, es visitable y merece la pena hacerlo para conocer el pasado de la villa.

Alba de tormes Qué ver en un día
Vista de la plaza Mayor de Alba de Tormes y sus soportales

La localidad tuvo en su día murallas, de las que tan solo se conserva un torreón como muestra de la importancia que la villa tenía ya desde época antigua. Dicha importancia, en parte, se debió a ser un centro de comercio dentro de la Ruta de la Plata, el Puente de entrada a la villa recuerda aquellos días de mercados y mercancías.

Alba es un lugar en que la religión ha estado muy presente a lo largo de los siglos, lugar de descanso de Santa Teresa, también fue el lugar donde la monja fundó uno de los principales conventos de la orden. Antes de la fundación de tal convento la santa llegó a Alba buscando un lugar para su congregación, allí buscó alojamiento en un convento de la villa, el de que en la actualidad está dedicado a Santa Isabel de Hungría. En el convento de las Isabeles encontró cobijo y de aquel hito queda el recuerdo de la celda donde la Santa estuvo durante los días anteriores a la fundación del suyo propio. En el convento de las Isabeles, además de un bonito y tranquilo patio del siglo XVI también se puede visitar una preciosa iglesia construida en la última parte del siglo XV. Se trata de una bonita estructura de una sola nave, con una bóveda estrellada cubriendo el altar mayor. Además de la iglesia, destacan la preciosa rejería y la escultura que decora la capilla lateral. En la actualidad, las Isabeles se dedican a la educación, de allí salí yo.

Frente al convento de las Isabeles se encuentra el monasterio de las Dueñas de Santa María, también conocidas como las Madres Benedictinas. Este convento conserva una sobria fachada de piedra, escuetamente decorada, que da acceso a la iglesia.

Otro convento emblemático ya que en el se encuentran los restos de la venerada santa abulense es el de las Madres Carmelitas. El monasterio está dedicado a la Anunciación de Nuestra Señora y fue fundado por Santa Teresa en el siglo XVI. De la época se conserva una típica portada renacentista salmantina con medallones en las enjutas y un bonito arco de medio punto (1570), además de la capilla mayor en cuya obra trabajó Rodrigo Gil de Hontañon. La iglesia se construyó en diversas fases, a lo largo de varios siglos. De gran importancia histórica este Monasterio alberga los restos de la Santa, además de la celda donde pasó sus últimos días. En la actualidad se ha creado un pequeño museo que hace un recorrido por la vida de la Santa.

Uno de los lugares más interesantes y de actual creación en Alba de Tormes es el espacio Carmus: Museo Carmelitano Teresa de Jesús. Se encuentra en un edificio adyacente al monasterio y es una verdadera joya. Estuve hace un par de años y es uno de los mejores museos de la provincia, gracias a su reciente creación tiene un aspecto museístico muy moderno. La colección está inspirada en la vida de Santa Teresa y en su época, en ella se insertan diversas obras de arte, pintura, escultura, etc. También hay objetos de la vida religiosa y de la vida cotidiana. Es un lugar francamente interesante, en el recorrido se puede acceder al camarín de la iglesia del Convento de las Madres Carmelitas, donde se sitúan las reliquias de la Santa.

En esta ruta de edificios de carácter religioso no podemos olvidar las iglesias de Santiago y San Juan, dos buenos exponentes del románico en la provincia de Salamanca. La iglesia de Santiago data del siglo XII, aunque no está muy claro si pudo ser construida en el anterior. Tiene un precioso y típico ábside románico con varias series de arcos decorativos de medio punto. La Iglesia de San Juan, al lado de la Plaza Mayor, es una de las más bellas de Salamanca. Además de una cabecera románica muy similar a la de Santiago destaca por el conjunto escultórico que se encuentra en su interior.

El apostolado de la iglesia de San Juan es una de las obras de escultura románica que mejor se conserva en España. Su origen se remonta al siglo XII y en ella se representan a lohs apóstoles en semicírculo rodeando a Jesucristo. La ubicación original de esta obra era la portada de la iglesia, aunque hay dudas sobre ello, es la hipótesis más difundida. El conjunto presenta las características típicas de la escultura románica, figuras sedentes, hieráticas con la mirada al frente y cromatismo que todavía hoy se conserva.
No terminan aquí los templos cristianos de la villa, uno de los más imponentes es la Basílica, una obra inacabada iniciada en el final del siglo XIX, lugar que visitó el Papa Juan Pablo II en 1982. La iglesia parroquial de San Pedro o la iglesia de San Juan de la Cruz, en el convento de los Padres Carmelitas. Para otro post me reservo el Monasterio de San Leonardo y el Museo del Padre Belda, que se encuentran a pocos kilómetros de Alba.
El “Papamóbil” a escala que utilizó Juan Pablo II y la basílica (Foto cedida por mi amigo Fernando de micocheaescala.com)

Además de todos estos edificios, la visita a la villa se completa con un paseo por la Plaza Mayor, una plaza porticada con bonitos soportales y una gran fuente en el centro. Siempre me han gustado mucho algunos de los edificios de esta plaza, con grandes columnas de hierro y con un aire modernista sin dejar de lado la sencillez de las formas y la decoración. No muy lejos de la Plaza Mayor se encuentra una de las calles más bonitas y con más historia de la villa, la calle de las Juderías, obviamente de origen medieval, nos cuenta la importancia cultural que tuvo la localidad a lo largo de la historia.

Vistas
Vistas de Alba de Tormes desde la orilla del río (Fuente: Skeeze Pixbay)

Un último y desgraciado apunte, en Alba de Tormes existió durante mi adolescencia, la casa donde vivió Lope de Vega durante su destierro. Varios de los años que el autor pasó en el destierro estuvo residiendo en Alba de Tormes, años muy fecundos en cuanto a su obra se refiere. La supuesta casa donde residió este ilustre vecino de la villa entre 1591 y 1595 fue demolida en el año 2004, una auténtica pena.

Dónde comer en Alba de Tormes

No hay recorrido turístico que se precie sin un buen alto en el camino para tomar energías. Alba es un buen sitio para hacer una parada gastronómica ya que cuenta con un notable número de establecimientos en los que degustar un buen plato de cuchara o una buena carne.
Siempre me sorprendió que fuese típico en Alba, al menos en los 90, el pescadito frito, ¿qué andaluz este pueblo no? Pues el río Tormes proveió a la villa de pescado y por ello se consume, sobre todo, frito. La gastronomía de Alba de Tormes es tradicional, platos como la chanfaina típica salmantina, el hornazo (puedes reservarlo en las panaderías de la ciudad), el embutido o el farinato, son platos fácilmente identificables con la villa.
Uno de mis restaurantes preferidos es el del Hostal América, un establecimiento muy asentado en la localidad. El hostal es uno de los lugares con más tradición de Alba de Tormes, en él se hospedó el mismísimo Alfonso XIII en 1922 (según cuenta Salamanca TVRaldía). Tiene un servicio buen servicio de restauración, con platos que van desde las carnes tradicionales como el cochinillo a una original ensalada de perdiz. Desde este lugar hay unas bonitas vistas de Alba ya que se encuentra en el lateral del río, antes del puente de acceso.
Si lo que te apetece es tomarte una copita en un ambiente tranquilo, al aire libre y con unas vistas impresionantes tienes que ir a La isla (de Garcilaso). Además de un coctel puedes tomar un café, una cerveza o picotear a la orilla del río, y si te gustan las actividades al aire libre hay una zona para alquilar barcas o piraguas.
El restaurante Doña Matea está especializado en comida casera, con platos de cuchara y carnes, pero también con algunas innovaciones en la presentación o en los postres. Está situado en pleno centro, prácticamente en uno de los laterales de la plaza. Si vas de tapas por Alba de Tormes no te olvides de estos bares: La bodeguilla del Lazarillo de Tormes, uno de mis preferidos aunque un poquito escondido; la vinoteca Venecia, en la Plaza Mayor; o Casa Fidel, un precioso bar con una cuidada decoración que te transporta a las primeras décadas del siglo XX.
Como veis en Alba de Tormes uno no se aburre, su propuesta cultural es muy amplia y variada, desde torres del Homenaje a museos modernos inspirados en la vida de Santa Teresa. Y, por supuesto, buenos sitios para descansar y tomar algo.

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