Los diez mandamientos charros (salmantinos)

Hoy me salgo de madre y exhibo mi charrismo de adopción, ya que yo nací en Asturias y le tengo muchísimo cariño, pero Salamanca es mi tierra y por eso os cuento los “mandamientos” charros. Estos mandamientos son esas cuestiones que todo charro, (sí, admitimos salmantino pero nos enorgullecermos del otro genitivo) conoce pero que los visitantes ajenos a nuestra tradición descubrirán asombrados gracias a este post.
Los diez mandamientos charros (salmantinos)

Los diez mandamientos charros

1. Quedarás siempre en el Reloj de la Plaza.
Obviamente sitios hay un montón pero si no quedamos debajo del reloj es como si nos faltase algo en la quedada. En su defecto quedarás en el Toscano, que queda un poquito más arriba y más cerca de la zona de Van Dick.
2. No pronunciarás el nombre de Carrefour en vano. 
Ni en vano, ni en plano, sobre todo si vives cerca. Porque esa zona se llama Prica y punto. Del mismo modo, tampoco entenderás que alguien te diga “donde el Carrefour Express”, para ti seguirá siendo Simago de toda la vida.
3. No despreciarás un chupito. 
La chupitería es una institución como el ayuntamiento o la Universidad, los visitantes acuden sin dudarlo atraídos por este gran invento alcohólico. La visita es obligada para locales y extraños, nunca hay que despreciar un chupito para alegrar las penas y para festejar las alegrías.
4. Llamarás a tu hija Vega y si tienes un crío optarás por Juan.
Santos patronos de la ciudad y honrados por toda ella. ¿Quién no conoce a una Vega? El primer charro que nos cuente que no hay nadie con este nombre en su entorno tiene premio… y sobre todo la oportunidad de ser el primero de su estirpe en tener una Vega en su familia.
5. Santificarás y honrarás el hornazo. 
No tomarás su nombre en vano, y no… en ningún caso lo llamarás empanada, porque no lo es. El hornazo es muy y mucho hornazo como diría nuestro Presidente. No se trata de una empanada, la masa del hornazo es diferente, se hace con manteca y el relleno no tiene igual, es carne de la tierra, chorizo frito, lomo… El Lunes de Aguas es sagrado y el Padre Putas un icono.
6. Utilizarás majo/maja para referirte a cualquiera. 
Sea tu madre, tu amigo o tu profesora de matemáticas, cualquier persona merece este cariñoso o no apelativo. No me estoy refiriendo a las Majas de Goya, aquí somos majas todas, en cualquiera de sus acepciones porque si bien es cierto con el paso de las generaciones este sustantivo ha ido cambiando de significado, pero majos somos todos.
7. Tomarás pinchos y no tapas. 
No, las tapas aquí no existen, pero en Salamanca pinchos tenemos a raudales, mostradores llenos de todo tipo de pinchos más tradicionales como las jetas, las bravas, el chorizo, el queso o la tortilla de patata y los más modernos como el tartar de atún, las croquetas de boletus. Recorremos bares y locales de Casa Paca a Van Dick, pasando por La Viga, Las conchas, el Cuzco… No olvidemos el jamón de Guijuelo, que esto ya es una cuestión a parte.
8. Pasarás por la plaza siempre que puedas y admirarás su belleza. 
A la hora del encendido de luces sonreirás para tus adentros cuando se oiga: oooohhhh porque es tuya y es la más bonita del mundo. Aquí el sentimiento charro se incrementa, porque es verdad, tenemos una plaza preciosa, aunque, por supuesto, tenemos muchas cosas que ver y que hacer en Salamanca.
9. No cogerás el coche para ir al centro o moverte por la ciudad.
Pues no, porque lo que tiene esta ciudad es que todo es “mu chico” y si caminas 15 minutos desde el centro casi te sales de ella. Otra cosa a tener en cuenta es que no se puede aparcar, no hay forma de encontrar aparcamiento en esta ciudad y si eres charro lo sabes y ya vas precabido.
10. Pasearás por la Calle Compañía con rechinar de dientes y tu capa charra como abrigo. 
Así es, en Salamanca usamos la capa, pero la charra, con sus botones charros para decorar y su peso, porque una buena capa charra pesa un quintal. La calle Compañía es la más fría de Salamanca, por eso, una buena capa es lo mejor cuando se dejan la puerta abierta de esa calle.
En fin, si sois autóctonos concordaréis conmigo en estos mandamientos (y alguno más) y si sois viajeros esta guía del salmantinismo tradicional os ayudará a conocer mejor a las gentes de mi ciudad. ¡Gracias por leernos!